Primeros auxilios psicológicos en la infancia. Percepciones de profesionales en Quito y Guayaquil, Ecuador


Psychological First Aid for Children: Perceptions of Professionals in Quito and Guayaquil, Ecuador


Resumen Abstract



El objetivo del artículo es describir las percepciones de los profesionales de primera línea en torno a los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) direccionados a niños/as en contextos de violencia en dos ciudades de Ecuador. La hipótesis que se propone desarrollar es que el reconocimiento de los PAP como una herramienta esencial para la contención emocional y disminución del impacto del trauma agudo es tensionado por las barreras estructurales y formativas que comprometen la eficacia de la intervención. Para ello se diseñó una metodología mixta que involucró el trabajo con encuestas (n=60) y entrevistas semiestructuradas a profesionales de centros de atención psicológica, clínicas, hospitales y centros educativos que trabajan con infancias en las ciudades de Quito y Guayaquil. Los resultados mostraron que, los profesionales tienen una alta comprensión teórica del trauma agudo, aunque la capacitación en primeros auxilios psicológicos es percibida como insuficiente. Asimismo, los profesionales afirman que la falta de protocolos claros intensifica la revictimización de los sujetos que han sufrido violencia.


Palabras clave: profesionales, infancia, violencia, primeros auxilios psicológicos, Ecuador.


The aim of this article is to describe frontline professionals’ perceptions regarding the implementation of Psychological First Aid (PFA) directed at children in contexts of violence in two Ecuadorian cities. The central hypothesis to be developed is that the recognition of PFA as an essential tool for emotional containment and for mitigating the impact of acute trauma is strained by structural and training-related barriers that undermine the effectiveness of interventions. To this end, a mixed-methods design was employed, involving surveys (n=60) and semi-structured interviews with professionals from psychological care centers, clinics, hospitals, and educational institutions working with children in Quito and Guayaquil. The findings indicate that professionals possess a strong theoretical understanding of acute trauma, although training in psychological first aid is perceived as insufficient. Furthermore, participants emphasize that the absence of clear protocols exacerbates the re-victimization of individuals who have experienced violence.


Keywords: professionals, childhood, violence,

psychological first aid, Ecuador.

  1. Introducción


    image


    La violencia contra la niñez y la adolescencia representa una de las problemáticas sociales más críticas en el panorama global. Sus ramificaciones no solo atentan contra los derechos humanos fundamentales, sino que también dejan una marca profunda en el desarrollo emocional, físico y social de las víctimas (Jiménez-Díaz, 2025). Por ello, la atención temprana y adecuada es un pilar fundamental para su protección, ya que mitiga los efectos perjudiciales de la revictimización y previene consecuencias a largo plazo, como la depresión y los trastornos de ansiedad (Niño Vega, 2022; Santamaría y Tapia, 2018).


    En este contexto, el rol de los profesionales de primera línea, tales como psicólogos, trabajadores sociales, educadores y personal judicial son decisivos debido a que son el primer punto de contacto de las víctimas con el sistema de protección (Beristain y Romero, 2012; (Inter- Agency Standing Committee [IASC], 2011). Sin embargo, se ha documentado que, en contextos como el ecuatoriano, muchos docentes carecen de la capacitación necesaria para intervenir de forma efectiva, a pesar de reconocer la importancia de los primeros auxilios para su desempeño (Caicedo y Zumbado, 2023; Soliz, 2018).


    En este sentido, Caballero (2024) destaca que incluso en la formación universitaria de psicología persiste una brecha en la enseñanza sistemática de los PAP, lo que limita la preparación de los futuros profesionales. Un profesional sin la formación adecuada podría, cometer, una práctica inapropiada que agrave la crisis minimice los sentimientos del menor y genere revictimización sin siquiera saberlo (Cortés y Figueroa, 2015; Rodríguez, 2024).


    A nivel global, la violencia contra la niñez es un mal endémico que ha infiltrado el tejido social (Santamaría y Tapia, 2018). La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año mueren 41,000 menores de 15 años por homicidio, una cifra que, según los expertos, subestima la magnitud real del problema

    (Organización Panamericana de Salud, 2002). Se calcula que más de mil millones de niños sufren algún tipo de abuso sexual cada año en el mundo, y se ha identificado una correlación directa entre el trauma temprano y la vulnerabilidad en la vida adulta (Malta et al., 2025; Niño, 2020). La exposición prolongada a la violencia, inclusive como testigo, puede perturbar los sistemas nervioso e inmunológico, y generar limitaciones en el desarrollo social, emocional y cognitivo.


    A nivel latinoamericano, el trauma infantil es un factor de riesgo para la vulnerabilidad en la vida adulta. Un estudio en Brasil identificó que la violencia varía con la edad, siendo la negligencia el tipo de maltrato más común en los menores de 1 año, y la violencia sexual en aquellos de 2 a 5 años, con familiares como principales agresores y el hogar como el lugar más común de los incidentes 3(Malta et al., 2025). Por ejemplo, se revisa que la política de atención integral a la primera infancia en El Salvador, denominada “Crecer Juntos”, demuestra un enfoque preventivo que busca atacar la violencia desde sus raíces, al considerar que las agresiones pueden originarse desde las etapas más tempranas del desarrollo (Gutiérrez de Doradea, 2024; Valencia y Trejos, 2013). Asimismo, tras el huracán Otis en Acapulco, México, la aplicación de PAP en menores mostró que la atención inmediata no solo disminuye la angustia, sino que facilita la recuperación emocional temprana y previene complicaciones posteriores (Quevedo y Vázquez, 2024).


    En este sentido, la investigación sobre la eficacia de los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) ha revelado hallazgos significativos. El Manual ABCDE destaca que los PAP son una ayuda breve e inmediata para restablecer la estabilidad emocional, física y conductual de la persona que experimenta una crisis y puede ser brindada por cualquier persona, no necesariamente un psicólogo (Cortés y Figueroa, 2015; Fundación Proinco et al., 2020). Los PAP buscan reducir el estrés agudo y fomentar el afrontamiento adaptativo a mediano y largo plazo (Figueroa et al., 2024).

    No obstante, la evidencia científica sobre su efectividad aún es limitada, lo que demuestra la necesidad de más investigación para determinar su impacto real y sus mecanismos de acción (Becerra et al., 2021). Un profesional sin la formación adecuada podría cometer una práctica inapropiada que agrave la crisis, minimice los sentimientos del menor y genere revictimización sin saberlo (Cortés y Figueroa, 2015; Rodríguez, 2024).


    En este marco de debates, este artículo tiene como objetivo1 describir las percepciones de los profesionales de primera línea en torno a los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) direccionados a niños/as en contextos de violencia en dos ciudades de Ecuador. Desde allí, se plantea la siguiente pregunta: ¿Cómo los profesionales de primera línea ponen en acto los lineamientos de

    los Primeros Auxilios Psicológicos direccionados a las infancias en contextos de violencia en las ciudades de Quito y Guayaquil?


    La hipótesis que se propone desarrollar es que el reconocimiento de los PAP como una herramienta esencial para la contención emocional y disminución del impacto del trauma agudo es tensionado por las barreras estructurales y formativas que comprometen la eficacia de la intervención. Asimismo, se plantea que la toma de decisiones del profesional, basada más en la emoción que en el conocimiento y la racionalidad, afecta negativamente la eficacia de la primera ayuda psicológica (Cosentino et al., 2023). Para desarrollar y fundamentar este argumento se trabajó con diseño metodológico mixto, tal como se describe en el apartado que sigue a continuación.


  2. Materiales y métodos


    image


    Para aproximarnos al problema de investigación se diseñó una metodología mixta que articuló técnicas cuantitativas y cualitativas. Esto con el propósito de lograr una comprensión integral, completa y holística acerca de las percepciones que los profesionales de primera línea expresan sobre los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP).


    Muestra


    La población de estudio estuvo conformada por profesionales de primera línea de centros de atención psicológica, clínicas, hospitales y centros educativos en el territorio ecuatoriano que trabajan con niñas y niños en contextos de violencia en las ciudades de Quito y Guayaquil, Ecuador. Los participantes, considerados por su rol profesional y por el contacto directo con la población infantil, representaron una fuente de


    image

    1 En este artículo se presentan resultados preliminares del proyecto de investigación desarrollado en el marco del proyecto de tesis del programa de Maestría en Psicología Clínica en Emergencias y Desastres de la Universidad Estatal de Milagro, Ecuador, 2025.

    información clave para comprender las dinámicas de la atención inmediata y la revictimización.


    El trabajo de campo se realizó entre agosto y septiembre de 2025.


    La técnica de muestreo utilizada fue no probabilística por conveniencia, seleccionada debido a la dificultad para acceder a un listado completo de la población que cumplía con los criterios de la investigación. Por lo tanto, se optó por una estrategia que permitió seleccionar a los participantes según su disponibilidad y accesibilidad en el contexto de las ciudades de Quito y Guayaquil. Se contactó a los profesionales a través de redes institucionales y académicas, solicitando su participación voluntaria en el estudio.


    Técnicas e instrumentos


    La producción de datos cuantitativos se realizó a través de una encuesta a 60 profesionales de primera línea. Para la selección, se establecieron los siguientes criterios de inclusión y exclusión.

    Los criterios de inclusión fueron: 1) profesionales con al menos un año de experiencia en su profesión; 2) trabajar directamente con niñas y niños víctimas de violencia; y 3) residir y ejercer su profesión en Ecuador. Los criterios de exclusión se limitaron a aquellos que no cumplían con los requisitos mencionados, así como a quienes no proporcionaron su consentimiento informado.


    Se utilizó un cuestionario ad hoc con una escala de Likert que midió la autopercepción de los profesionales y la efectividad de las intervenciones en los casos de revictimización. El desarrollo de la encuesta se realizó a través de un formulario en línea utilizando Google Forms. Los participantes recibieron un enlace que incluía la escala de Likert previamente validada. Este método garantizó la uniformidad en la recolección de los datos y facilitó su posterior exportación a una base de datos digital para su tratamiento. El instrumento evaluó tres categorías: nivel de conocimiento y formación en PAP, calidad de la atención psicológica inmediata y aplicación de protocolos para la prevención de la revictimización. Cada pregunta se valoró en una escala de 1 a 4.


    La primera categoría Nivel de Conocimiento y Formación estuvo conformada por ocho ítems diseñados para evaluar la experiencia de los profesionales en capacitación formal y el uso de modelos como el ABCDE. Esta sección fue crucial para el objetivo de evaluar el nivel de preparación, ya que una formación insuficiente es un factor clave en la revictimización. El instrumento buscó, por tanto, cuantificar la percepción de una falta de conocimiento en la población de estudio.


    La segunda categoría, Calidad de la Atención Psicológica Inmediata, estuvo compuesta por ocho ítems que indagaron sobre la priorización de la contención emocional y la idoneidad del ambiente de atención. Estos ítems permitieron al estudio medir si las condiciones del entorno son percibidas como favorables para la estabilización emocional del menor. La percepción de un entorno seguro es fundamental para reducir el impacto de un evento traumático.


    Respecto a la técnica cualitativa se realizaron entrevistas semiestructuradas con el objetivo

    de profundizar en las experiencias de los participantes, capturando sus narrativas y percepciones de manera más detallada. Las entrevistas se estructuraron en cinco ejes temáticos: formación, impacto del trauma, experiencias de aplicación de PAP, obstáculos institucionales y sugerencias de mejora.


    Los dos instrumentos de producción de datos fueron validados mediante un juicio de expertos. Se seleccionaron cuatro profesionales con una amplia trayectoria en psicología clínica y en la atención a la niñez víctima de violencia en Ecuador. Se valoró cada pregunta del cuestionario basándose en cuatro criterios clave: suficiencia, claridad, pertinencia y concordancia. Una vez aprobado el cuestionario, se revisó su fiabilidad, es decir, la consistencia interna del instrumento. Para ello, se utilizó el software estadístico SPSS para calcular el coeficiente de Alfa de Cronbach. Se obtuvieron valores de 0.965 para la primera categoría y 0.70 para la segunda, lo que indica que ambos constructos tienen una fiabilidad excelente y aceptable, respectivamente, permitiendo validar los resultados de la investigación.


    Procesamiento de datos


    La totalidad de los datos se analizaron a través de dos programas informáticos. Para el análisis de los datos cuantitativos se utilizó el software SPSS. Asimismo, los datos cualitativos se procesaron y categorizaron a con la ayuda del programa ATLAS.ti a través del método de comparación constante que permitió identificar regularidades en los enunciados de los profesionales. Esto permitió triangular los datos y lograr una descripción densa acerca de las percepciones que los profesionales de primera línea expresan sobre los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP).


    Finalmente, los resultados se presentaron de forma clara y organizada. Los hallazgos cuantitativos se expusieron en tablas y gráficos (distribución de frecuencias y tablas cruzadas), mientras que los resultados cualitativos se presentaron a través de citas textuales de los participantes, agrupadas por los ejes temáticos. La integración de ambos resultados fue clave para ofrecer una visión completa de la problemática, tal como se presenta en el próximo apartado.

  3. Resultados


    image


    En primer término, se estableció la Categoría 1: Nivel de conocimiento y formación en PAP con el objetivo de evaluar la percepción de los profesionales sobre su nivel de capacitación y la importancia de la contención emocional en la atención de niñas y niños víctimas de violencia. Los datos revelaron una brecha significativa entre la valoración de la contención emocional y la formación formal en PAP. Solo el 13,34 % de los profesionales reporta haber recibido capacitación formal o participar regularmente en talleres, mientras que el 36,66 % considera que la contención emocional es priorizada en la atención inicial.


    Los profesionales expresaron que la contención emocional es intuitivamente reconocida como esencial, pero que su aplicación carece de respaldo técnico. Una psicóloga comentó: “Nos

    enseñan a contener, pero no cómo hacerlo bien. No hay protocolos claros, solo intuición”.


    Los resultados respondieron al objetivo específico, evidenciando que la percepción sobre la importancia de la contención emocional es alta, pero no está acompañada de formación sistemática ni institucionalizada. La categoría para este objetivo fue: Calidad de la atención psicológica inmediata. Cuyo objetivo fue analizar cómo el conocimiento sobre trauma agudo influye en la implementación de los PAP y en la resiliencia temprana de la población infantil atendida. La mayoría de los participantes reporta comprender el impacto del trauma agudo (45%) y ser capaces de identificar síntomas postraumáticos (46,67%). Sin embargo, solo el 15% afirma conocer el modelo ABCDE, lo que sugiere una disociación entre comprensión teórica y aplicación técnica.



    image

    Tabla 1. Percepción sobre formación en PAP y contención emocional (N = 60)

    Fuente: Elaboración propia sobre la base de encuestas a profesionales de primera línea en Quito y Guayaquil, (2025).


    Afirmación

    Totalmente en desacuerdo

    En desacuerdo

    Ni de acuerdo ni en desacuerdo

    De acuerdo

    Totalmente de acuerdo

    He recibido capacitación formal en PAP

    1,67 %

    16,67 %

    18,33 %

    11,67 %

    1,67 %

    Participo regularmente en talleres o cursos sobre PAP

    1,67 %

    15,00 %

    20,00 %

    11,67 %

    1,67 %

    La contención emocional es priorizada en la primera atención


    1,67 %


    6,67 %


    5,00 %


    28,33 %


    8,33 %


    image

    Tabla 2. Conocimiento sobre trauma agudo y resiliencia (N = 60)

    Fuente: Elaboración propia sobre la base de encuestas a profesionales de primera línea en Quito y Guayaquil, (2025).


    Afirmación

    Totalmente en desacuerdo

    En desacuerdo

    Ni de acuerdo ni en desacuerdo

    De acuerdo

    Totalmente de acuerdo

    Conozco el modelo ABCDE para la aplicación de PAP

    1,67%

    13,33%

    20,00%

    13,33%

    1,67%

    Comprendo cómo el trauma agudo afecta el desarrollo infantil


    1,67%


    0,00%


    3,33%


    26,67%


    18,33%

    Identifico síntomas postraumáticos en niñas y niños que atiendo


    1,67%


    1,67%


    0,00%


    25,00%


    21,67%

    Reconozco factores de riesgo y protección que influyen en la resiliencia


    1,67%


    1,67%


    1,67%


    28,33%


    16,67%

    Los entrevistados reconocen que el conocimiento sobre trauma permite una intervención más empática, pero que la falta de formación técnica limita su efectividad. Un participante señaló: “Sabemos que el trauma deja huellas, pero no siempre sabemos cómo actuar sin hacer daño”.


    Los resultados respondieron al objetivo, mostrando que el conocimiento sobre trauma está presente, pero no se traduce en una aplicación técnica adecuada, lo que afectaría la resiliencia

    infantil. La Categoría 3: Aplicación de protocolos para la prevención de la revictimización. Para este objetivo fue: Identificar la relación entre revictimización y efectividad de los PAP para proponer mejoras en los procesos de atención. El 45% de los profesionales considera que los PAP son eficaces, pero solo el 30% reporta aplicar protocolos sistemáticos. Además, el 33,33% está en desacuerdo con que los niños deban repetir su testimonio, lo que revela tensiones institucionales que favorecen la revictimización.



    image

    Tabla 3. Percepción sobre revictimización y aplicación de PAP (N = 60)

    Fuente: Elaboración propia sobre la base de encuestas a profesionales de primera línea en Quito y Guayaquil, (2025).


    Afirmación

    Totalmente en desacuerdo

    En desacuerdo

    Ni de acuerdo ni en desacuerdo

    De acuerdo

    Totalmente de acuerdo

    Considero que los PAP son una herramienta eficaz en la atención inicial


    1,67%


    1,67%


    1,67%


    23,33 %


    21,67%

    Utilizo protocolos de PAP en mi práctica profesional

    1,67%

    13,33%

    5,00%

    23,33 %

    6,67%

    Los niños y niñas deben repetir su testimonio en múltiples instancias


    3,33%


    30,00%


    5,00%


    8,33 %


    3,33%

    Se aplican protocolos claros para un trato no revictimizantes


    1,67%


    8,33%


    3,33%


    25,00 %


    11,67%

    La atención psicológica respeta la dignidad e integridad


    1,67%


    0,00%


    1,67%


    23,33 %


    23,33%

    El proceso garantiza la protección emocional y psicológica del menor


    1,67%


    1,67%


    1,67%


    21,67%


    23,33%


    Los profesionales expresaron frustración ante la falta de protocolos institucionales que eviten la revictimización. M. Hidalgo (comunicación personal, 19 de agosto del 2025) afirmó: “El sistema nos obliga a repetir entrevistas. Eso es revictimizar, aunque no lo digan”. Los resultados respondieron al objetivo, evidenciando que los PAP son valorados como eficaces, pero su impacto está limitado por la ausencia de protocolos institucionales que garanticen un trato no revictimizantes.


    La integración de los hallazgos cuantitativos y cualitativos no solo valida la consistencia interna de los datos, sino que permite una comprensión más profunda y contextualizada de la realidad que enfrentan los profesionales de primera línea. Los resultados cuantitativos evidenciaron

    una alta valoración de la contención emocional como componente esencial en la atención inicial; sin embargo, esta percepción contrasta con la limitada formación formal en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), reportada por la mayoría de los participantes. Esta brecha formativa se ve explicada y ampliada por los hallazgos cualitativos, donde los profesionales describen su preparación como “autodidacta o insuficiente”, lo que confirma la ausencia de procesos sistemáticos de capacitación institucional. Asimismo, el hallazgo cuantitativo de que un 30% de los encuestados está en desacuerdo con que los niños deban repetir su testimonio en múltiples instancias se complementa con las narrativas recogidas en las entrevistas. Estas revelan una percepción positiva sobre la utilidad de los PAP para reducir la angustia inmediata, pero también

    una profunda frustración ante los procesos burocráticos y la falta de protocolos claros que, en la práctica, perpetúan la revictimización.


    En síntesis, los datos en su conjunto confirman que los profesionales poseen la disposición y el conocimiento teórico necesario para brindar una atención emocionalmente segura. No obstante,

    enfrentan barreras estructurales y deficiencias formativas que limitan la aplicación efectiva de los PAP. Estos hallazgos subrayan la urgencia de fortalecer tanto la capacitación técnica como los marcos institucionales, con el fin de garantizar una atención integral y no revictimizantes para niñas y niños víctimas de violencia.


  4. Discusión


    image


    Los resultados de esta investigación evidencian una tensión estructural entre la disposición ética de los profesionales de primera línea y las condiciones formativas e institucionales que limitan la aplicación efectiva de los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) en contextos de violencia infantil. Esta tensión se manifiesta en los tres ejes analíticos del estudio: la formación profesional, la comprensión del trauma agudo y la prevención de la revictimización.


    En primer lugar, se identificó una brecha crítica entre la intención de brindar contención emocional y la preparación técnica para hacerlo. Aunque la mayoría de los participantes valoró altamente la contención como componente esencial en la atención inicial, los datos cuantitativos revelaron que menos del 15% ha recibido formación formal en PAP o participa regularmente en talleres. Esta carencia fue confirmada por las entrevistas, donde los profesionales describieron su capacitación como “autodidacta”, “intuitiva” o “insuficiente”. Este hallazgo coincide con lo planteado por Cosentino et al. (2023), quienes advierten que la toma de decisiones basada en la emoción, sin respaldo técnico, puede comprometer la eficacia de la intervención y aumentar el riesgo de revictimización. En este sentido, la “buena voluntad” del profesional no es suficiente si no está acompañada de protocolos claros, formación sistemática y supervisión especializada.


    En segundo lugar, el estudio evidenció que los profesionales poseen un conocimiento teórico sólido sobre el trauma agudo y sus efectos en el desarrollo infantil. Más del 45% de los

    encuestados afirmó comprender cómo el trauma afecta a los niños y ser capaz de identificar síntomas postraumáticos. Este conocimiento fue respaldado por las narrativas cualitativas, que describieron con precisión las manifestaciones emocionales, físicas y conductuales del trauma. Este hallazgo es relevante, ya que el reconocimiento clínico del trauma constituye el primer paso para una intervención adecuada y para fomentar la resiliencia en la población infantil (Santamaría y Tapia, 2018). Sin embargo, el bajo nivel de familiaridad con modelos estructurados como el ABCDE reportado por solo el 15 % de los participantes sugiere que este conocimiento no se traduce necesariamente en una práctica técnica eficaz. Como señala Niño Vega (2022), la violencia estructural en contextos escolares y comunitarios incrementa la vulnerabilidad de niñas y niños, lo cual refuerza la necesidad de intervenciones preventivas basadas en evidencia.


    Finalmente, la discusión sobre la efectividad de los PAP y la prevención de la revictimización revela una problemática sistémica. Si bien los profesionales perciben los PAP como una herramienta eficaz para la contención emocional inmediata, los resultados muestran que solo una minoría aplica protocolos de forma sistemática. Además, el 33% de los encuestados está en desacuerdo con que los niños deban repetir su testimonio en múltiples instancias, lo que evidencia una desconexión entre la práctica clínica y los procedimientos institucionales. Las entrevistas cualitativas profundizan esta tensión, mostrando que los profesionales se sienten frustrados al ver que sus esfuerzos se

    ven socavados por procesos burocráticos que perpetúan la revictimización. Este hallazgo coincide con lo reportado por Barrio et al. (2023), quienes identificaron que incluso en carreras afines a la salud y la educación, el conocimiento sobre primeros auxilios psicológicos es limitado, lo que refleja una problemática extendida en la región.


    En conjunto, los resultados sugieren que la efectividad de los PAP no depende únicamente del conocimiento individual del profesional, sino

    de la existencia de condiciones institucionales que permitan su aplicación coherente y sostenida. La ausencia de protocolos interinstitucionales, la fragmentación de los sistemas de atención y la falta de formación continua constituyen barreras estructurales que deben ser abordadas desde la política pública. En el contexto ecuatoriano, esto implica fortalecer los programas de formación profesional, diseñar rutas de atención integradas y garantizar que los procesos de protección respeten la dignidad y el bienestar emocional de niñas y niños víctimas de violencia.


  5. Conclusiones


    image


    La presente investigación permitió explorar de manera integral la percepción de los profesionales de primera línea en Ecuador sobre la aplicación de los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) en la atención de niñas y niños víctimas de violencia. A través de un enfoque mixto, se evidenció que los PAP son reconocidos como una herramienta esencial para la contención emocional inmediata, y que los profesionales poseen un conocimiento teórico sólido sobre el impacto del trauma agudo en el desarrollo infantil. Sin embargo, esta disposición ética y cognitiva se ve limitada por barreras estructurales y formativas que comprometen la eficacia de la intervención.


    Los hallazgos revelaron una brecha crítica entre la intención de brindar atención emocionalmente segura y la preparación técnica para hacerlo. La mayoría de los participantes reportó no haber recibido capacitación formal ni participar regularmente en procesos de formación continua sobre PAP. Esta carencia formativa, sumada a la falta de protocolos estandarizados y a la fragmentación institucional, genera condiciones que favorecen la revictimización sistémica. El hecho de que los niños deban repetir su testimonio en múltiples instancias, como se evidenció tanto en los datos cuantitativos como en las entrevistas, constituye una vulneración

    directa de sus derechos y una falla en el sistema de protección.


    Asimismo, se constató que el conocimiento sobre trauma agudo, aunque presente, no se traduce necesariamente en una práctica técnica eficaz. La baja familiaridad con modelos estructurados como el ABCDE limita la capacidad de los profesionales para intervenir de manera protocolizada, especialmente en contextos de alta carga emocional y urgencia. Esta desconexión entre saber y hacer refuerza la necesidad de fortalecer los procesos de formación profesional, no solo en términos de contenido técnico, sino también en habilidades prácticas, criterios éticos y articulación interinstitucional.


    En este sentido, la efectividad de los PAP no puede depender únicamente de la voluntad individual del profesional. Requiere de un sistema de atención robusto, coordinado y respaldado por políticas públicas que garanticen la protección emocional y psicológica de la niñez. La investigación subraya la urgencia de diseñar rutas de atención integradas, establecer protocolos claros entre los sectores de salud, educación y justicia, y promover una cultura institucional que priorice la dignidad, el bienestar y la resiliencia infantil.

  6. Recomendaciones


    image


    Este estudio aporta evidencia empírica relevante para el diseño de programas de formación continua, la revisión de prácticas institucionales y la formulación de políticas públicas orientadas a la prevención de la revictimización. En el contexto ecuatoriano, donde las brechas formativas y estructurales aún persisten, los resultados de esta investigación constituyen un llamado a la acción: es necesario transformar la buena voluntad en capacidad técnica, y la conciencia ética en sistemas de atención eficaces, humanizados y protectores.

    Asimismo, tomando en cuenta que el tamaño de la muestra es limitado (n=60) y el muestreo no probabilístico por conveniencia, no desconocemos que los resultados presentan sesgos que impiden realizar generalización y análisis inferenciales. Desde allí reafirmamos que los resultados presentados en este artículo son de carácter descriptivos y exploratorios, los cuales pueden servir de base para futuras investigaciones que amplíen la muestra y profundicen en el análisis.


  7. Agradecimientos


    image


    A la Universidad Estatal de Milagro; en particular a la Dra. Carmen Graciela Zambrano Villalba quien, en el marco de la Maestría en en Psicología Clínica en Emergencias y Desastres, acompañó

    y asesoró en el desarrollo de la investigación que dio lugar a la presentación de resultados preliminares en este artículo.


  8. Referencias bibliográficas


image


Barrio Mateu, L. A., León Valladares, D., Ramos Medina, R., Valdés Valdés, E., Villalobos Cuello, T., Cabanas Plana, A. M., Estupiñan Pulido, E., Matheu Pérez, A., Godoy, S. P. H., y Lagos Olivo,

C. A. (2023). Conocimiento sobre primeros auxilios en estudiantes de la carrera Profesor de Educación Física de la Universidad de Tarapacá, Chile. MHSalud, 20(2). https://doi.org/10.15359/ mhs.20-2.8


Becerra, L., Bail Pupko, V., Depaula, P., y Azzollini, S. (2021). Entrenamiento de voluntarios en Primera Ayuda Psicológica y estrategias de afrontamiento. Actualidades En Psicología, 35(131), 1-18. Entrenamiento de voluntarios en Primera Ayuda Psicológica y

estrategias de afrontamiento. Actualidades en Psicología, 35(131), 1–18.


Beristain, C. M., y Romero Medina, A. (2012). Guía de ayuda a niñas y niños afectados por violencia y desastres (Guía n.º 6). Clínica Ambiental.


Caballero Argüello, M. C. (2024). Formación en primeros auxilios psicológicos en estudiantes de la carrera de Psicología. Ciencia Latina: Revista Científica Multidisciplinar, 8(3), 3346–3360. https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v8i3.11561


Cabrera Díaz, E. D. N. J. (2017). Reflexión

sobre la dignidad del niño y niña. Revista

Colombiana de Bioética, 12(2), 90–100. https:// doi.org/10.18270/rcb.v12i2.1924


Caicedo Vega, J. L., y Zumbado Fernández,

H. M. (2023). Conocimiento sobre primeros auxilios en docentes de educación básica de la ciudad de Portoviejo, Ecuador. Revista Eugenio Espejo, 17(2), 22–32. https://doi.org/10.37135/ ee.04.17.04


Cortés, P. F., y Figueroa Cabello, R. A. (2015). Manual ABCDE para la aplicación de primeros auxilios psicológicos en crisis individuales y colectivas. CIGIDEN. http://www.cigiden.cl


Cosentino, A. C., Azzara, S. H., y Grinhauz,

A. S. (2023). La toma de decisión emocional afecta negativamente la eficacia de la primera ayuda psicológica, más allá del perfil psicológico del rescatista. Avances en Psicología Latinoamericana, 41(3), e8. https:// doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/ apl/a.10100


Figueroa, R. A., Cortés, P. F., Miller, C., Marín, H., Gillibrand, R., Hoeboer, C. M., y Olff, M. (2024). The effect of a single session of psychological first aid in the emergency department on PTSD and depressive symptoms three months post- intervention: Results of a randomised controlled trial. European Journal of Psychotraumatology, 15(1), 2364443. https://doi.org/10.1080/2000806

6.2024.2364443


Fundación Proinco, UNICEF, e Instituto Departamental de Salud de Nariño. (2020). 05- ABCDE: Primeros auxilios psicológicos: Herramienta pedagógica para docentes, familias y cuidadores [Guía].


Gutiérrez de Doradea, E. (2024). Atención integral a la primera infancia como política de prevención a la violencia, desigualdad y pobreza en El Salvador. Revista de la Facultad de Derecho de México, 74(289), 117–140. https://doi. org/10.22201/fder.24488933e.2024.289.88387


Inter-Agency Standing Committee. (2011). Psychological first aid: Guide for field workers. World Health Organization.

Jiménez-Díaz, L. (2025). (Re)significación del Museo de la Memoria desde las voces de la infancia. Psicoperspectivas, 24(1).


Malta, D. C., Bernal, R. T. I., Silva, A. G. da, Sá,

N. N. B. de, Tonaco, L. A. B., Santos, S. L. A. dos, y Albuquerque, G. de. (2025). Factors associated with notification of childhood violence in Brazil. Ciência & Saúde Coletiva, 30(2). https://doi. org/10.1590/1413-81232025302.00572024EN


Niño, C. (2020). Post-senderismo, meta- seguridad y meta-violencia peruana en el caso VRAEM. Araucaria: Revista Iberoamericana de Filosofía, Política y Humanidades, 22(43), 349–363.


Niño Vega, N. C. (2022). Niños, niñas y adolescentes sonorenses en ambientes violentos: Dinámicas antes y durante la pandemia. Región y Sociedad, 34, e1555.


Organización Panamericana de la Salud. (2002). Informe mundial sobre la violencia y la salud. https://iris.who.int/bitstream/ handle/10665/43431/9275324220_spa.pdf


Quevedo, M., y Vázquez González, N. I. (2024). Primeros auxilios psicológicos a menores tras el huracán Otis en Acapulco, México. Revista Estudios Psicológicos, 4(4), 37–54. https://doi. org/10.35622/j.rep.2024.04.003


Rodríguez Palacios, A. (2024). Diseño de un protocolo para la gestión de un dispositivo de atención psicológica ante un desastre [Trabajo Fin de Máster]. Universidad Politécnica de Madrid. Repositorio Institucional de la Universidad Politécnica de Madrid.


Santamaría, C. L., y Tapia, P. A. (2018). Violencia contra niños y adolescentes ejercida por cuidadores. Informes Psicológicos, 18(1), 13–34. https://doi.org/10.18566/infpsic.v18n1a01


Soliz, F. (2018). Guía de primeros auxilios psicológicos para niños y niñas. Publicación de la Universidad Central del Ecuador.