MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01D6FFD3.D836CA20" Este documento es una página web de un solo archivo, también conocido como "archivo de almacenamiento web". Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos. ------=_NextPart_01D6FFD3.D836CA20 Content-Location: file:///C:/268256B5/art5.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="utf-8"
Artículo científico / Research paper
Indicadores bacteriológicos de contaminación fec=
al en
los ríos de Cuenca=
, Ecuador
Bacteriol=
ogical
indicators of fecal contamination in the rivers of Cuenca, Ecuador
Guillermina. Pauta-Calle.1*
1 =
Departamento de Ingeniería Civil, Facultad de Ingeniería,
Universidad de Cuenca. Cuenca. Dirección Postal: 01.01.168
2 =
Departamento de Agropecuarias, Facultad de Ciencias Agropecuar=
ias,
Universidad de Cuenca. Dirección Postal: 01.01.168
3 =
Departamento de Bioquímica y Farmacia, Facultad de Ciencias Químicas,
Universidad de Cuenca, Dirección
Postal: 01.01.168
*Autor para correspondencia:
guillermina.pauta@ucuenca.edu.ec
Fec=
ha de
recepción: 7 de julio de 2020 - Fecha de aceptación: 19 de agosto de 2020=
RESUMEN
Ante la necesidad de un control fiable de la condición
microbiológica del agua es imprescindible la selección de indicadores de
contaminación fecal sensibles a cambios en la calidad. En esta investigaci=
ón se
revisó la contaminación de los ríos de la ciudad de Cuenca: Tomebamba, T=
arqui,
Yanuncay y Machángara, empleando indicadores bacterianos tradicionales com=
o los
Coliformes Totales y Coliformes Fecales, y además los Estreptococos Fecale=
s y
Enterococos por su importancia en estudios de calidad de agua como indicado=
res
alternativos y/o complementarios; todos los organismos proceden del tracto
gastrointestinal del hombre y de los animales de sangre caliente y son
excretados a través de las heces. Se realizaron tres campañas de monitore=
o en
cada río cubriendo períodos hidrológicos representativos: caudal alto, m=
edio y
bajo y en estaciones específicas, con un total de 78 muestras puntuales; se
utilizó la técnica de los Tubos Múltiples expresado como NMP/100 ml, par=
a la
cuantificación de los indicadores. Los resultados evidenciaron diferencias
significativas de calidad entre tramos de cuenca y mostraron que los
Estreptococos Fecales y los Enterococos se desempeñan como indicadores
satisfactorios de contaminación fecal; aportan información al momento de
definir los usos del recurso y complementan el diagnóstico brindado por los
indicadores tradicionales; las relaciones entre indicadores permitieron
identificar las posibles fuentes de contaminación. La evaluación integral=
de la
calidad microbiológica de los cuerpos superficiales sugiere el uso de
indicadores tradicionales y alternativos, sobre todo en ambientes peculiare=
s, a
la vez que permite tomar medidas correctivas específicas para el control d=
e la
contaminación.
Palab=
ras
clave: Rí=
os, coliformes fecales, estreptococos f=
ecales,
enterococos.
ABSTRACT
Given the necessity to reliab=
ly
control the microbiological condition of water, it is recommended to select
indicators of fecal contamination sensitive to changes in quality. In this
research, the contamination of the rivers Tomebamba, Tarqui, Yanuncay, and
Machángara of the city of Cuenca was analyzed, using the traditional bacte=
rial
indicators Total Coliforms and Fecal Coliforms. In parallel, the bacterial
indicators Fecal Streptococci and Enterococci were used as alternative and/=
or
complementary indicators, given their evidence shown in several water quali=
ty
studies. All these organisms come from the gastrointestinal tract of man and
warm-blooded animals and are excreted through the feces. Three monitoring
campaigns were conducted in each river during representative hydrological f=
low
conditions, respectively of high, medium, and low flow. A total of 78 sampl=
es
was collected, and the Multiple Tubes technique, expressed as MPN/100 ml, w=
as
used for the quantification of the indicators. The results showed significant differences in quality
between the sections of the 4 rivers and suggest that Fecal Streptococci and
Enterococci perform satisfactory as indicators of fecal contamination. They
provide accurate and reliable information with respect to the safe uses of =
the
water resource and complement the diagnosis obtained by the traditional
indicators. The relationships between the indicators permitted to identify
possible sources of contamination. Furthermore, the comprehensive evaluatio=
n of
the microbiological water quality of the examined rivers suggests that the =
use
of traditional and alternative indicators, especially in peculiar environme=
nts,
permits to define the most appropriate corrective measures to control the
contamination.
Keywords: Rivers, fecal coliforms, fecal streptococci, enterococci.
1.<=
span
style=3D'mso-tab-count:1'> INTRODUCCION
Usu=
almente
la evaluación de la calidad microbiológica de los ríos se realiza utiliz=
ando
los indicadores tradicionales del grupo Coliforme: Coliformes totales,
Coliformes termotolerantes o fecales, y Escherichia Coli (E. <=
span
class=3DSpellE>Coli)<=
/span>,
y son los microorganismos estipulados en la Normativa Ecuatoriana vigente
“Texto Unificado de la Legislación Ambiental Secundaria Medio Ambiente”
(TULSMA), Libro VI, Anexo 1, a través de los cuales se definen los usos del
recurso. El fundamento para su empleo radica en que estas bacterias son
excretadas a través de las heces fecales del hombre y de los animales de s=
angre
caliente, por lo tanto su presencia en el agua se asocia a una contaminaciÃ=
³n
fecal y con ella al riesgo de que el agua vehiculice bacterias patógenas; =
no
obstante y aunque no existe un indicador ideal, algunas investigaciones
demuestran ciertas limitaciones del grupo coliforme ya que no siempre se aj=
usta
a todas las condiciones naturales, ni permite identificar la fuente de
contaminación; en este sentido estudios actuales sugieren el uso de un nue=
vo
grupo, los estreptococos fecales y enterococos como indicadores alternativos
y/o complementarios que incorporan nuevos criterios al definir la calidad de
los cuerpos receptores. La presente investigación se enfoca en la comparac=
ión
de estos dos grupos de indicadores destacando sus bondades y limitaciones, =
y en
la interpretación en términos de calidad que debe darse a cada uno de ell=
os,
para lo cual se exponen los aspectos relativos más importantes de esta tem=
ática
y los resultados de investigaciones afines.
E. =
Coli Sin embargo en varios estudios s=
e ha
demostrado que las bacterias coliformes y E
Coli no siempre cumplen este cometido; las
condiciones ambientales de temperatura, radiación solar, concentración de
nutrientes y materia orgánica, permite en entornos de los trópicos su
desarrollo y proliferación y son detectados en niveles que no reflejan la
extensión original de la contaminación fecal, o aún peor se vuelven autÃ=
³ctonos
de estos ecosistemas acuáticos pudiendo ser aislados en ausencia de una fu=
ente
fecal conocida (Méndez, 2004; RIPDA CYTED, 2016; Campos, 1983), y no siempre su ocurrencia tiene una implicació=
n en
la salud pública (Macler & Merkle, 20=
00).
Evaluaciones de cuerpos de agua en países como Nigeria, Hawái, Nueva Guin=
ea,
Puerto Rico, Sierra Leona y Costa de Marfil, reportan elevados niveles de E. Coli en
ausencia de una fuente fecal identificada; en contraste, otros estudios en
países tropicales también como Uganda, la catalogan como un indicador
satisfactorio de contaminación fecal (Lar=
rea-Murrell
et al., 2013).
E <=
span
class=3DSpellE>Colipseudocin=
"; por lo tanto, el agua podría satisfacer falsamente el requi=
sito
de “ausencia de coliformes” (Marchand,=
2002).
Los coliformes fecales y
fundamentalmente E. Coli
tradicionalmente han sido empleados como indicadores de contaminación feca=
l;
pero hay evidencia de la poca relación que existe entre su presencia y la =
de
los patógenos (Botero, Zambrano, Oliveros=
, &
León, 2002); por sí solos no revelan el origen de la contaminación
(animal o humana) (Kacar, 2011); so=
n de
gran utilidad para aguas de bebida, pero no tienen la misma importancia en
sistemas naturales debido a la probable presencia de coliformes autóctonos=
en
ciertas condiciones.
Finalmente se reconoce a E. <=
span
class=3DSpellE>Coli como un indicador válido para detectar
contaminación reciente y dada su aplicación histórica resulta de valor p=
ara
estudiar fluctuaciones entre largos períodos, sobre todo cuando no se disp=
one
de registros del pasado de otros indicadores (Cambruzzi,
2016). Dependiendo del objetivo del estudio es útil para identificar
problemas ambientales de salud pública, y en investigaciones específicas
demuestra una correlación positiva entre la densidad poblacional y su cont=
enido
en los cuerpos receptores (Calvo & Mor=
a,
2012). A pesar de las restricciones E
Coli sigue siendo el bioindicador obligator=
io en
los sistemas de abastecimiento de varios países. Este género incluye cepas
patógenas y no patógenas y corresponde al 80% de la microflora intestinal
normal, donde generalmente es inofensiva (=
Ríos,
Agudelo, & Gutiérrez, 2017).
Investigaciones recientes propon=
en
el uso de los estreptococos y del género enterococos como indicadores de
contaminación fecal, cuya aplicación debe analizarse para cada caso en
particular; los argumentos que sustentan su uso se exponen a continuación.=
Los
estreptococos ofrecen la posibilidad de identificar el origen de la
contaminación fecal: humana o animal, puesto que hay especies específicas=
; este
tema es de mucha importancia en los últimos años sobre todo cuando hay
presencia de animales de producción: vaca, cerdo, oveja, caballo, gallina y
pato; en todos ellos se encuentran coliformes y estreptococos siendo estos
últimos más abundantes. (Arcos et al., 2005).
Los
estreptococos fecales comprenden microorganismos del género enterococos y
algunas especies de estreptococos como: estreptococos =
bovis
y estreptococos equinus; estas especies son más abundantes en heces de animales =
(RIPDA CYTED, 2016; Calderon, 2014) y son utilizadas como indicadoras=
de
contaminación producida por animales de granja; mueren rápidamente en el =
medio
exterior, por lo que su detección indica contaminación reciente de origen
animal (Larrea-Murrell et al., 2013=
; Díaz, Rodriguez, & Raisa, 2010); to=
dos
pertenecen al grupo D de Lancefield (Méndez, 2004). Los enterococos son un
subgrupo de los estreptococos fecales que crecen en caldos de cultivo
conteniendo 6.5% de cloruro de sodio, =
span>a pH 9.6;
hidrolizan la esculina en presencia de 40% de bilis o 4% de sales biliares =
(Méndez, 2004) y sobreviven después del
calentamiento a 60°C durante 30 min (Día=
z et
al., 2010). Poseen una gruesa pared bacteriana y forma esférica=
tipo
coco, que le confiere gran resistencia a fuerzas físicas y a variaciones d=
e la
presión osmótica del medio externo, y por tanto mayor persistencia en amb=
ientes
acuáticos, al compararlos con los coliformes en general (Cambruzzi, 2016). E=
nterococos
faecalis es considerado específicamente=
de
fuentes humanas, mientras que en=
terococos
faecium y otras especies indican
contaminación de otras fuentes (Larrea-Mu=
rrell et
al., 2013; Díaz et al., 2010).
Otra
clasificación establece que las especies de enterococos fecales que se
encuentran en aguas contaminadas pueden ser divididas en dos grupos. En el
primero se encuentran enterococcus faecalis, enterococcus faecium y enterococcus durans, normalmente presentes en las heces de humanos=
y
animales; el segundo grupo incluye estreptococos bovis=
,
estreptococos equinus y en=
terococcus
avium, los cuales no se encuentran comúnmente =
en las
heces humanas. La identificación de la especie puede ser un mejor indicati=
vo de
la fuente de contaminación (Arcos et a=
l.,
2005; Calderon, 2014; Lombardo, 201=
8).
La investigación de virus específicos relacionados con las especies contr=
ibuye
en este objetivo, como se observa en los estudios realizados por Bonifaz (2018) y Fout, Borchardt, Kieke, & Karim (2017). Se puede concluir
entonces que los enterococos son un tipo de estreptococos con característi=
cas
más específicas y abarca especies que pueden presentarse tanto en humanos=
como
en animales.
La
concentración de enterococos intestinales en las heces humanas es generalm=
ente
de un orden de magnitud menor que E. Coli. <=
/i>(EcuRed, 2001)=
; son
más persistentes en el agua y en suelos contaminados (Barrera, Chang, Figueroa, Guzmán, Hérnandez, & Saavedra, 1998=
span>);
en su mayoría no son habitantes ambientales normales y pueden ser utilizad=
os
para conocer el origen de la contaminación (Cambruzzi,
2016); son importantes en situaciones donde se sabe que hay
contaminación fecal pero no se detectan coliformes como ocurre cuando las
descargas son intermitentes o más antiguas, de modo que mueren los colifor=
mes
fecales y E. Coli, pero permanecen los
estreptococos (RIPDA CYTED, 2016; <=
span
style=3D'mso-no-proof:yes'>Marchand, 2002; Arcos
et al., 2005; Cohen & Shuval, 1972). S<=
span
class=3DSpellE>e estima que la supervivencia de =
E. Coli en aguas marinas, aproximadamente es de 0.8 =
días,
y de los enterococos de 2.4 días . Por su
estabilidad en medios salinos, se recomienda como indicadores para vigilar =
la
calidad del agua en playas de uso recreativo, ya que están relacionados
directamente con gastroenteritis, enfermedades respiratorias, conjuntivitis=
y
dermatitis, entre otras (Chagas et al=
i>.,
2006; Rodríguez, 2011; Arcos et al., 2005; Salas, 2000; Díaz
et al., 2010; Lombardo, 2018=
;
Botero et al., 2002).=
Los
estreptococos simulan mejor las características de sobrevivencia de rotavi=
rus,
el cual es uno de los agentes etiológicos de gastroenteritis de mayor
prevalencia. Otros estudios evidencian que hay mayor relación entre
estreptococos fecales y salmonella que entre coliformes fecales y salmonell=
a;
se ha demostrado también una relación positiva entre la frecuencia de tra=
stornos
digestivos asociados con la natación y la concentración media de enteroco=
cos en
agua de mar (Vergaray, Méndez, Morante, H=
eredia,
& Béjar, 2007; Calderon, 2014)=
.
Por su capacidad de respuesta frente a diferentes situaciones de contaminac=
ión
fecal, la USEPA ha recomendado el uso de los enterococos como indicador de
calidad en aguas recreativas por contacto primario o baño (Sinton, Donnison, & Hastie, 1993). Sin emba=
rgo,
estudios en la Bahía de la Habana Cuba, señalan que éstos pueden inactiv=
arse
por acción de la luz solar y en presencia de sustancias húmicas; se plant=
ea
también que estas bacterias pueden incorporarse a las corrientes procedent=
es de
los suelos, por lo que no necesariamente reflejan el grado de contaminació=
n de
dichas aguas, ni garantizan el origen fecal (EcuRed,
2001; Lombardo, 2018).
Adicionalmente estreptococos faecalis y estrept=
ococos
faecium considerados de origen humano, presenta=
n el
inconveniente de que han sido aislados de aguas contaminadas con residuos
fecales de animales inferiores, detectándose además biotipos de estreptoc=
ocos faecalis asociados a vegetales e insectos (Campos, 1983).
La Organización Mundial de la S=
alud
(OMS) cataloga a los estreptococos fecales en el examen de la calidad del a=
gua
potable, como “indicadores adicionales” de la eficiencia del tratamient=
o, y
para los controles corrientes después del tendido de nuevas cañerías mae=
stras (EcuRed, 2001; Suarez,
2002). Finalmente, este mismo organismo discute la ineficacia de
coliformes fecales como indicador de polución fecal y debate los méritos =
de
indicadores alternativos, como enterococos y clostridios sulfito reductores=
(Díaz et al., 2010); la OMS propu=
so
guías para calidad de aguas recreacionales utilizando estreptococos fecales
como organismo indicador (Salas, 2000);
la EPA ha dado igual recomendación (EPA, =
2012).
Por lo visto, todos los indicado=
res
tienen sus limitaciones al momento de interpretar la calidad del agua; se
reconoce entonces que la salud pública no estaría protegida solamente con=
el
empleo del indicador de norma (E. <=
span
class=3DSpellE>Coli), siendo necesario la inclusión de otros
complementarios. Se ha sugerido la diferencia significativa entre la cantid=
ad
de coliformes y enterococos descargada por los humanos y animales (Larrea-Murrell et al., 2013); tam=
bién
se conoce que el número de estreptococos fecal=
es en
animales de sangre caliente es mucho mayor que el de coliformes y que esta
relación es inversa en el hombre (Campos,=
1983).
Estas relaciones numéricas entre indicadores se usan para identificar la
posible fuente de contaminación; aunque hay objeciones debido a las diferencias de los rangos de muerte e=
n el
ambiente, a la supervivencia variable de especies de estreptococos fecales =
y a
los métodos para su determinación. (Suar=
ez,
2002; Lombardo, 2018; Botero et al., 2002).
Sin embargo, se ha utilizado esencialmente la relación coliforme
fecales/estreptococos fecales para diferenciar la contaminación en zonas
tropicales, pero su aplicación en zonas templadas como el presente estudio=
, aún
se desconoce (Rivera, de Los Ríos, &
Contreras, 2010).
En vi=
sta
de la tendencia actual en el uso de nuevos indicadores, el presente estudio
tiene por objeto evaluar la calidad de los ríos de la ciudad a través de =
los
indicadores tradicionales (coliformes totales y fecales) y para fines de
comparación y análisis incluir los indicadores alternativos (estreptococos y
enterococos fecales), puesto que la calidad de agua experimenta una variaci=
ón
espacial y temporal, es importante analizar el comportamiento de todos los
indicadores en diferentes períodos hidrológicos: estiaje, invierno, y en
condiciones intermedias de caudal. En este caso, los resultados también pe=
rmitirán
identificar de forma aproximada el origen de la contaminación,
2.
El
programa de monitoreo se llevó a cabo en estaciones establecidas para los
cuatro cuerpos superficiales de la ciudad, los ríos Tomebamba, Yanuncay,
Machángara y Tarqui (Fig. 1).
Se realizaron tres campañas de
monitoreo para cada río; la primera del 04 al 25 de febrero del 2019 que
corresponde a la época de lluvia, la segunda del 24 de junio al 03 de juli=
o en
caudal medio; y la tercera campaña del 11 al 23 de septiembre en época de
verano; es decir doce campañas de muestreo con un total de setenta y ocho
muestras. Se establecieron para los ríos Tomebamba, Tarqui, y Yanuncay, si=
ete
estaciones de muestreo, y cinco para el
Área de estudio y estaciones de=
monitoreo
en las cuatro subcuencas evaluadas.
río
Machángara. Las estaciones TO6 y TO7 ya están ubicadas en el río Cuenca,=
arteria hidrográfica que se conforma a partir de la unión del río
Tomebamba con el Machángara (Tabla 1). Las muestras fueron puntuales, captada=
s en
sentido contrario a la corriente y procurando la representatividad del cuer=
po
de agua que se quiere caracterizar; se recolectaron en frascos de vidrio
estériles
de 50=
0 ml
de capacidad con tapa esmerilada, debidamente etiquetados y dejando una cá=
mara
de aire para homogenizar la solución antes de procesarla. Las muestras se
transportaron en un enfriador con geles refrigerantes a 4°C para garantiza=
r su
estabilidad y fueron procesadas en el Laboratorio de Sanitaria de la Facult=
ad
de Ingeniería de la Universidad de Cuenca. Los métodos utilizados se desc=
riben
y están disponibles en “Estándar Métodos para el Análisis de las Aguas =
y Aguas
Residuales, ed. 21, las Secciones 10200B, 9221B, 9221C, y 9230B).
Determ=
inación
de Coliformes TotalesFase
Presuntiva: Se usó caldo lauril triptosa con p=
úrpura
de bromocresol el cual permite la recuperación de los microorganismos dañ=
ados
presentes en la muestra y favorece el aprovechamiento de la lactosa como fu=
ente
de carbono; se incubaron las muestras diluidas a 35.5°C±0.5°C durante 24=
±2
horas considerándose como positivos los tubos con producción de gas, turb=
idez y
un ambiente ácido (color amarillo). Los tubos que no presentan estas
características se reincuban para volverlo a e=
xaminar
al final de 48±3 horas.
Fase confirmatoria: De los tubos considerados positivos, con un asa estéril de 3 =
mm de
diámetro, se transfiere el cultivo a tubos de fermentación que contienen
lactosa bilis verde brillante; se incuban los tubos a 35.5°C±0.5°C duran=
te 48±3
horas; la formación de gas en el vial invertido en el medio de fermentaciÃ=
³n
representó un resultado positivo en la fase confirmatoria, calculándose el
valor del NMP a partir del número de tubos positivos.
Determinación de Coliformes Fecales<=
u>
De =
los
tubos positivos del caldo lauril triptosa con p=
úrpura
de bromocresol, se transfirió una muestra con un asa estéril de 3 mm de
diámetro al medio EC y se incubo a 44.5°C±0.2 durante 24±2 horas. Se co=
nsideró
como reacción positiva la presencia de gas y turbidez. Los resultados se
expresaron en NMP/100 ml de muestra. Estos organismos se denominan también
coliformes termotolerantes.
Determ=
inación
de Estreptococos FecalesPru=
eba
presuntiva: Se inoculó la muestra en tubos con caldo azida glucosa y se in=
cubaron
a 35.5°C±0.5°C durante 24-48 horas. Se consideraron positivos aquellos t=
ubos
que presentaron turbidez y sedimento. Prueba confirmatoria: De cada tubo
positivo en la prueba presuntiva, se pasa una muestra para siembra por estr=
ías
en placas con agar Pfizer para enterococos, incubando la placa invertida a
35.5°C durante 24-48 horas. La formación de colonias pardo-negruzcas con =
halos
marrones confirmó la presencia de estreptococos fecales.
Determinación de Enterococos Fecales
Una
muestra de cada colonia positiva para estreptococos fecales fue transferida=
a
tubos con caldo de infusión encéfalo corazón (BHI) que contiene NaCl al =
6.5%
incubándose a 44.5°C durante 3 horas; los tubos con turbidez se considera=
ron
positivos para enterococos. Finalmente se calculó el NMP/100 ml, para
estreptococos fecales y enterococos. Según esta técnica entonces, los
enterococos son un subgrupo de los estreptococos que poseen características
específicas.
Relación Coliformes Fecales/Estreptococos Fecal=
es
La
relación coliforme fecales/estreptococos fecales, tiene por objeto estimar=
la
fuente de contaminación; cuando esta relación es mayor a 4, se presume qu=
e la
contaminación es debida a desechos humanos; valores menores a 0.7 indican =
una
contaminación por desechos animales y el intervalo entre 0.7 y 4 supone un
patrón de contaminación mixta. (Larrea-M=
urrell et
al., 2013; Marchand, 2002; Gamarra, Barrena, Baboza, Rascón, & Corroto=
, 2018).
El fundamento de esta relación se basa en que los estreptococos fecales son
excretados en mayor cantidad por las heces fecales de animales (Glynn Henry & Gary Heinke, 2009).
Análisis estadístico
Se
utilizó el programa de Microsoft Excel 2017, donde se compilaron todos los
datos de los ensayos, y para la representación se usaron gráficas en colu=
mnas.
Los datos fueron analizados en el software SPSS (Stati=
stical
Product and Service=
Solutions). Para conocer la relación entre variables=
se usó
la prueba no paramétrica de Kruskal-Wallis con un nivel de significancia de
p˂0.05 para el análisis; y la variabilidad de los indicadores para cada r=
ío, se
representa a través de los diagramas de cajas.
3. =
RESULTADOS
Y DISCUSION
En la
Figura 2 se compara la magnitud de los coliformes fecales como representati=
vo
de los indicadores tradicionales, con su “equivalente” los estreptococos
fecales como representativo de los alternativos, para cada río y en los tr=
es
caudales; en cada gráfica se visualiza con línea entrecortada el valor de
referencia establecido por la normativa TULSMA, fijado en 1000 NMP/100 ml p=
ara
coliformes fecales. En los ríos Tomebamba y Yanuncay en los primeros sitio=
s de
monitoreo y en los tres períodos hidrológicos el indicador se encuentra d=
entro
del valor de referencia, esto debido a que se trata de zonas poco interveni=
das,
con menor influencia de la urbanización y la calidad es independiente del
caudal; en las zonas medias y bajas se va incrementando progresivamente la
contaminación y los niveles detectados ya no son compatibles para la mayor
parte de los usos del agua. En el río Tarqui en cambio, el incumplimiento =
del
valor de normativa y por lo tanto la limitación de los usos se produce en =
todas
las estaciones y así mismo es independiente del caudal; y en el río MachÃ=
¡ngara
sólo en la estación Chiquintad, se satisface =
el
requisito. Por lo tanto, en su trayecto por el área urbana todos los ríos
experimentan un deterioro significativo de su calidad microbiológica.
En
todos los ríos y en la casi totalidad de los sitios de monitoreo, la magni=
tud
de los coliformes fecales es mayor que los estreptococos fecales, lo que
significa que la materia fecal contaminante en los ríos descarga mayor can=
tidad
de coliformes, y el incremento progresivo de
Figura 2. Compa=
ración
de coliformes fecales y estreptococos fecales para los Ríos Tomebamba,
Yanuncay, Tarqui y Machángara (de arriba abajo).
|
|
|
|
(a) |
(b) |
|
|
|
|
(c) |
(d) |
Figura
3. Coliformes totales (a), Coliformes
fecales (b), Estreptococos fecales (c) y Enterococos (d) en todos los ríos=
, en
los tres períodos hidrológicos.
|
|
Figura 4. Logaritmo de la relación coliformes fecales /
estreptococos fecales en todos los ríos, en los tres períodos.
ambos indicadores que siguen la
misma tendencia a medida que avanza su recorrido, indica que la contaminaci=
ón
se intensifica lo que tiene relación con los usos del suelo instaurados en=
las
subcuencas de estudio, predominantemente la urbanización. Sin embargo, par=
a evaluar
este incremento, mejores indicadores representarían los estreptococos por =
su
mayor estabilidad tanto en el medio acuático (hábitat secundario) cuanto =
en la
solución “muestra” captada para el análisis; sus características fí=
sicas y
fisiológicas les permiten mayor estabilidad en las cifras, y por tanto más
representatividad de la contaminación original.
La densidad original de los coli=
formes
puede modificarse dentro de la masa de agua en estaciones específicas; por
ejemplo, en los tramos altos de los ríos las condiciones de temperatura, la
escasez de nutrientes y otros factores ambientales propios de los climas
templados, pueden generar ambientes de estrés e inhibir su desarrollo, por=
lo
que la magnitud detectada puede ser menor, no reflejando la contaminación =
real
de la zona y tampoco la relación entre indicadores y patógenos. En las ú=
ltimas
estaciones de monitoreo en cambio, debido al permanente ingreso de agua
residual doméstica que constituye un aporte constante de materia orgánica,
nutrientes de fósforo y nitrógeno, (se conoce que las heces humanas conti=
enen
entre 5 y 7% de nitrógeno, y entre 3 y 5.4% de fósforo, en base seca)
La
Figuras 3 y 4 muestra la variabilidad de los datos a través de diagramas de
cajas para cada indicador y para la relación coliformes/estreptococos en t=
odos
los ríos y para cada caudal o período hidrológico.
La mayor variabilidad para coliformes totales y
fecales se presenta en el río Yanuncay, en cambio para los estreptococos
fecales y enterococos en el río Tomebamba; lo que indica la influencia de =
las
condiciones propias y los usos del suelo de cada subcuenca en el comportami=
ento
de los indicadores. También se observa que los valores más bajos para tod=
os los
indicadores se presentan en el río Yanuncay y en condiciones de caudal med=
io, denotando=
una
tendencia de la relación entre el caudal y la calidad microbiológica en e=
sta
subcuenca. Para todos los indicadores la menor variabilidad se presenta en =
el
río Machángara, lo que indica que la calidad es más estable y depende me=
nos del
período hidrológico; esto debido al efecto de regulación del caudal de la
corriente a través de los embalses para el aprovechamiento energético que
realiza la Empresa ELECAUSTRO. Sin embargo, de acuerdo a =
que lo
mostrado con los diagramas de cajas y a su vez con las pruebas de significa=
ncia
de Kruskal-Wallis, en donde se relaciona la magnitud de los indicadores con
respecto al caudal o período hidrológico, no se ha encontrado evidencias =
de que
los niveles difieran estadísticamente al menos al 5% de significancia, pud=
iendo
establecerse únicamente como tendencias encontradas, es decir no hay relac=
ión
entre la magnitud de los indicadores y el período hidrológico. Al analiza=
r los
resultados de los indicadores tradicionales se observa que la magnitud =
de
los coliformes fecales siempre será menor o a lo mucho igual a los colifor=
mes
totales, puesto que también existen coliformes de origen no fecal, en el s=
uelo,
en el agua y en ambientes característicos; y los coliformes fecales pueden
provenir indistintamente del hombre y de los animales. Sin embargo, los dos
indicadores presentan la misma tendencia, es decir se incrementan cuando
aumenta la contaminación, no existiendo una relación definida entre sus
cuantías. Los resultados de los indicadores alternativos nos permiten el
siguiente análisis. Por la técnica utilizada en este estudio, los enteroc=
ocos
al representar un subgrupo de los estreptococos también sus números serán
menores o a lo mucho igual que éstos; pero los dos son de origen fecal, hu=
mano
y/o animal, sin que tampoco sea posible establecer una relación definida e=
ntre
sus magnitudes, aunque sigan la misma tendencia con el curso de los ríos. =
Los
estreptococos que no son enterococos pueden corresponder a especies
características como estreptococos bovis y
estreptococos equinos y otros, al parecer de origen animal; en tanto que el
subgrupo de enterococos en la mayoría de los estudios se reporta correspon=
den a
enterococos faecalis, enterococos faecium,
enterococos durans, al parecer más abundantes =
en las
heces de origen humano. Por lo que para un mayor aporte en la identificaciÃ=
³n de
la fuente de contaminación se requieren las pruebas bioquímicas como se i=
ndicó
en la revisión bibliográfica.
En cuanto a la relación colifor=
mes
fecales/estreptococos fecales (CF/EF) (Fig. 4) para predecir en forma
aproximada el origen de la contaminación, y aceptando como válida la prop=
uesta
de referencia (Glynn Henry & Gary Hein=
ke,
2009) se observa que en el río Tomebamba predomina la contaminación
mixta, lo cual es compatible con la actividad que se desarrolla en la
subcuenca. Se observa también que la contaminación de origen humano guarda
relación con el período hidrológico. Así la relaciÃ=
³n
coliformes totales/estreptococos fecales, CT/EF>4, se presenta en
cuatro estaciones en estiaje, en tres estaciones en caudal medio y solament=
e en
una en período invernal, esto significa que las descargas de aguas residua=
les
domésticas son diluidas por la escorrentía, y la situación de contaminac=
ión es
crítica en estiaje. Dos estaciones presentan una relación menor a 0.7: Sayausí sólo en caudal alto, y Challuabamba
en caudal alto y medio, denotando que al aumentar el caudal se produce arra=
stre
de la materia fecal de origen animal en ambas estaciones. Llama la atenció=
n, el
origen antrópico de la contaminación en Llaviuco
(CF/EF=3D10.6) y en estiaje, advirtiendo que la condición más crítica de=
la
polución se presenta en verano, lo que sugiere una vigilancia de la zona,
restringiendo el tránsito de las personas y/o controlando descargas
domiciliarias no identificadas. La estación Empresa Eléctrica, en inviern=
o y en
estiaje presenta una relación CT/EF de 16.4 y 9.4 respectivamente, por lo =
que
descargas residuales domésticas son evacuadas permanentemente en esta zona,
situación que se agrava por el desborde de los interceptores en invierno.<=
o:p>
En conclusión en el río Tomeba=
mba,
pese a disponer de interceptores marginales en sus dos orillas, es fuerte el
predominio de agua residual doméstica; en el río Yanuncay en cambio, en
invierno se produce contaminación difusa por arrastre de materia fecal de
origen humano no procedente de alcantarillados no conectados a los sistemas=
de
interceptores marginales, y por eso la mayor parte de las estaciones en
invierno presentan una relación CT/EF>4; la escorrentía debido a la
pendiente de la subcuenca hace un “lavado del suelo” arrastrando sólid=
os
suspendidos que incrementa considerablemente la turbiedad y el contenido de
bacterias también. La estación Tres Puentes arrastra materia fecal de ori=
gen
animal en caudal medio y bajo (CF/EF<0.7), y finalmente la estación Par=
que
el Paraíso en todos los períodos hidrológicos supera la relación de ref=
erencia,
pero particularmente en invierno con un valor CF/EF=3D287.5 denotando
contaminación fecal humana y difícil de controlar, más el arribo de aguas
residuales domésticas producida por el rebose de los interceptores; y aunq=
ue
esta condición se produce en forma temporal
mie=
ntras
dure la precipitación, ejerce un impacto negativo considerable en el
ecosistema. En esta estación se capta el agua para la laguna recreativa que
funciona en el interior del parque, y en la cual se supera en mucho el obje=
tivo
de calidad propuesto para este uso. El río Tarqui presenta el mayor númer=
o de
estaciones en donde la relación CF/EF>4. De particular interés en A. J=
. Irquis, con un valor mayor a 4 en todas las condicion=
es
hidrológicas, sobre todo en invierno cuya magnitud asciende a 262.9; esto
significa un ingreso permanente de aguas residuales domésticas en esta
estación. La actividad ganadera es importante en esta subcuenca, no obstan=
te,
sólo en tres estaciones se observa predominio de materia fecal de origen a=
nimal
y no vinculada al caudal; quizá esto se deba a la poca pendiente del río
limitando el escurrimiento superficial hacia los cuerpos receptores. En el =
río
Machángara, también hay un fuerte componente de aguas residuales domésti=
cas,
acompañado en menor magnitud de contaminación mixta; las estaciones Ocha León, Feria del Ganado y C=
hiquintad
presentan un predominio de materia fecal de origen animal, pero no hay una
tendencia vinculada al caudal.
Estudio similar en ríos de alta
montaña constituye el realizado en los ríos Manuaré=
y
Casacará (Colombia); en ambos la magnitud de l=
os
coliformes es mayor al de los estreptococos, y la mayor contaminación se
presenta en condiciones de estiaje, menos crítica para el río Casacará que mantiene un caudal relativamente estable
conservando su capacidad de autodepuración en seca. En este estudio la
determinación de los estreptococos fecales permitió establecer el origen
agroindustrial como una fuente de contaminación (Barahona,
Luna, & Romero, 2017). Otras estudios llegaron a las siguientes
hallazgos: en el río Almendaris (Cuba) en perÃ=
odo
invernal se incrementa la magnitud de ambos indicadores en algunas estacion=
es
evidenciando el efecto de la contaminación difusa (Chiroles, González, Torres, Valdés, & Domínguez, 2007); en el
estudio del río Sokoto Nigeria, identificó claramente contaminación de o=
rigen
animal (Rají, Ibrahim, Tytler, & Ehin=
midu,
2015); en la cuenca del Arroyo del Tala (Argentina) al relacionar la
carga contaminante del agua con respecto a la capacidad de carga animal med=
ia
en una subcuenca, predominan los coliformes fecales sobre los estreptococos
fecales y enterococos, en más de un orden de magnitud (Chagas et al., 2007); y en más de dos órdenes de magn=
itud
se revela en el río Sagre en Lérida (España)=
, en
donde la relación entre indicadores identifica la contaminación humana
preponderante (Rodríguez & Ramón, 19=
90).
Otros estudios con resultados similares constituyen los efectuados en el =
span>río Mfoundi (Camerún) (=
Djuikom,
Njine, Nola, Sikati, & Jugnia, 2006), y en el río
En algunos lagos en cambio el ni=
vel
de estreptococos es mayor al de los coliformes, demostrando mayor resistenc=
ia
de aquellos y por lo tanto su mayor significado de contaminación fecal por
eventos anteriores, aunque no se identifique la fuente de contaminación (Namhira et al., 2002; Rossen et al., 2008). La evaluaciÃ=
³n de
la calidad en un lago realizado por Barrer=
a et
al. (1999), demostró que el alto índice de estreptococos en la=
parte
norte de la laguna se atribuye a los potreros y ranchos con animales de gra=
nja,
origen que no habría sido identificado sólo con el grupo coliforme. El
predominio de los estreptococos en lagos quizá se deba a las diferencias de
flujo existentes entre éstos y los ríos; los lagos pueden representar
condiciones difíciles para el desarrollo de los coliformes, como niveles de
oxígeno disuelto, formación de termoclinas, etc., no así para los
estreptococos.
Para diferenciar el origen de la
contaminación fecal, algunas investigaciones se basan directamente en la
identificación de las especies de enterococos como lo manifiesta Chagas et al. (2006) en sus estudi=
os,
demostrando la ausencia de estreptococos faecalis, al
parecer de auténtico origen humano y concluyendo que la contaminación era=
de
procedencia animal; aunque no se pueda garantizar si procedente exclusivame=
nte
de la actividad ganadera, ya que hay especies asociadas a las aves y otros
animales, tanto domésticos como silvestres.
Por lo visto de la comparación =
de
este estudio con otros, los resultados pueden ser muy variables, lo que
dependerá en cada caso de las características propias de cada subcuenca c=
omo:
los usos del suelo, la pendiente de la corriente, el período hidrológico,=
las
condiciones climatológicas; la altura, el caudal, presencia de interceptor=
es
marginales, etc. El aporte de este trabajo es el manejo de nuevos indicador=
es
que enriquecen la información epidemiológica de la comunidad y profundiza=
el
análisis sobre la calidad de los ríos, y que junto a los tradicionales or=
ientan
a la identificación del origen de la contaminación, importante para la to=
ma
oportuna de las medidas de prevención.
En =
este
estudio, los microorganismos estreptococos fecales y enterococos han demost=
rado
un desempeño satisfactorio como indicadores de contaminación fecal; son
sensibles a cambios en la calidad del agua, manifestándose en cifras bajas=
en
zonas de poca contaminación e incrementándose progresivamente a medida qu=
e la
polución aumenta. Su magnitud es menor comparada con los habituales indica=
dores
coliformes totales y fecales, lo que significa también valores más confia=
bles
ya que la mayoría de las especies no proliferan en medios acuáticos; es d=
ecir
revelarían la contaminación original de la muestra. El período hidrológ=
ico:
caudal alto, caudal medio y bajo, parece no tener influencia significativa =
en
la magnitud de todos los indicadores; en general hay una ligera tendencia a
presentar nivele=
s más
altos cuando también lo son los caudales.
Al establecer de manera aproxima=
da
el origen de la contaminación humana o animal, mediante la relación colif=
ormes
fecales/estreptococos fecales, se concluye que en los ríos Tomebamba y Tar=
qui,
la mayor contaminación es de origen humano y debida a descargas de aguas
residuales domésticas no interceptadas, situación que puede controlarse en
parte. En el río Yanuncay también predomina la contaminación de origen h=
umano,
pero de naturaleza difusa y difícil de controlar; y en el río Machángara
prevalece la contaminación por aguas residuales domésticas y en menor
proporción la mixta, pero a diferencia de los otros ríos, la calidad depe=
nde
menos del período hidrológico o caudal, lo que representa una ventaja en =
cuanto
a los usos del recurso.
La construcción de los intercep=
tores
marginales, onerosa obra de infraestructura sanitaria todavía no consigue
llevar la contaminación fecal de los ríos al objetivo de calidad plantead=
o:
(NMP/100 ml =3D 1000); por lo que se sugiere una revisión rigurosa de las
conexiones de los sistemas de alcantarillado hacia los interceptores
marginales. No obstante, es importante también revisar el objetivo de cali=
dad
propuesto, ya que la meta puede ser muy ambiciosa y difícil de alcanzar, d=
ebido
a la contaminación difusa no controlable que en algún momento presentan t=
odos
los ríos. No hay un indicador universal de calidad de agua; por lo tanto, =
se
debe seleccionar el grupo bacteriano apropiado para la situación concreta
objeto de estudio, ya que
ningún grupo por sí solo posee la membresía en la predicción de presenc=
ia o
ausencia de patógenos.
Este trabajo será entregado a l=
os
Organismos que tienen a su cargo la administración del recurso y la formul=
ación
de normativa: ETAPA EP, SENAGUA, Ministerio del Medio Ambiente, INEN, para =
que
consideren la valía de los estreptococos y enterococos como indicadores
complementarios al evaluar la calidad de ecosistemas como los ríos y aguas
recreativas. Con estos resultados se pretende llamar la atención sobre la =
problemática
ambiental de alta contaminación fecal en las zonas bajas de estas microcue=
ncas,
y constituyen un insumo que permite la implementación de medidas corrector=
as
y/o protectoras de los cuerpos superficiales: protección de fuentes de agu=
a,
control de vertidos, revisión de conexiones domiciliarias, etc.
-
Para diferenciar el ori=
gen
de la contaminación, además de los coliformes totales y fecales, se recom=
ienda
la determinación de los estreptococos fecales y enterococos; y para una in=
terpretación
más acertada, investigaciones posteriores deben enfocarse en la identifica=
ción
de géneros y especies, mediante pruebas bioquímicas y/o serológicas
específicas.
-
Se debe tener presente =
en
los controles sistemáticos de la calidad del agua potable, la probable
presencia de virus (fagos) y parásitos como Cryptospo=
ridium
y Giardiasis, los cuales son muy resistentes a los procesos de desinfecció=
n con
cloro (Campos-Pinilla, Cárdenas-Guzmán, =
&
Guerrero-Cañizares, 2008), y que no guardan ninguna relación con l=
os
indicadores estudiados.
-&nb=
sp; Debido a la frecuente
contaminación y de muy diferentes orígenes que experimentan los cuerpos
receptores, la evaluación de su calidad debe cubrir todo el espectro patog=
énico
que entrañan estos cuerpos de agua. =
Finalmen=
te es
necesario una concepción ecosistémica de los ríos; el agua es el element=
o vital
ligado íntimamente a los procesos funcionales del ecosistema; observarlo e=
n su
conjunto como el objeto de explotación y conservación es vital, si se qui=
ere
garantizar la disponibilidad del recurso en la calidad y cantidad que la
población requiere.
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