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Art’culo
cient’fico / Research paper
Educaci—n Sexual Integral en
institutos de formaci—n docente en Argentina
Comprehensive Sex Education in Argentinian teacher training institutes=
Facultad de Psicolog’a, Universida=
d
de Buenos Aires, Argentina.
* Autor de correspondencia:
karenacostaburalli@hotmail.com
Fecha de recepci—n: 19 de febrero
2022-Fecha de aceptaci—n: 1 de abril 2022
RESUME=
N
El objetivo del presente art’culo
fue indagar el conocimiento sobre Educaci—n Sexual Integral (ESI) recibido e=
n
los institutos de formaci—n docente de Educaci—n F’sica en Argentina desde l=
a
perspectiva de estudiantes y recientemente recibidos. El prop—sito fue sumar
evidencia sobre la formaci—n docente en Educaci—n Sexual Integral para, a
posteriori, impulsar la implementaci—n de la misma en las escuelas. Con este
objetivo se realiz— un estudio cuantitativo de tipo descriptivo y de corte
transversal durante el mes de enero de 2021. En el mismo participaron 146
estudiantes avanzados y graduados recientes de la Licenciatura o el Profesor=
ado
de Educaci—n f’sica de Argentina. Los participantes respondieron un
cuestionario que indagaba la formaci—n en Educaci—n Sexual Integral recibida=
.
Las respuestas fueron organizadas llevando a cabo un an‡lisis estad’stico univariado. Los resultados demostraron que la mayor’a de los
participantes consideraron saber lo suficiente sobre ESI y haber recibido
informaci—n sobre la misma, aunque calificaron que la informaci—n fue poca. =
A
su vez, la mayor parte de los encuestados expresaron sentirse suficientement=
e
preparados para ense–ar contenidos de ESI a sus alumnos presentes o futuros.
Sin embargo, continœa habiendo un porcentaje de docentes que consideran no
saber nada sobre ESI, no haber recibido informaci—n sobre la misma y no
sentirse preparados para impartirla. Finalmente, casi el total de los
participantes consideran importante ense–ar ESI. Lo que demuestra que, a pes=
ar
de sus avances, todav’a queda mucho por trabajar en los institutos de formac=
i—n
docente para la eficaz implementaci—n de la ESI.
ABSTRACT
The objective of this article was to investigate the know=
ledge
about Comprehensive Sexual Education (CSE) received in Physical Education
teacher training institutes in Argentina from the perspective of students an=
d
recent graduates. The purpose was to add evidence on teacher training in
Comprehensive Sexual Education to subsequently promote its implementation in
schools. With this objective, a descriptive and cross-sectional quantitative
study was carried out during the month of January 2021. 146 advanced student=
s
and recent graduates of the Physical Education Degree or Teacher Training in
Argentina participated in it. The participants answered a questionnaire that
investigated the training in Comprehensive Sexual Education received. The
answers were organized by carrying out a univariate
statistical analysis. The results showed that most of the participants consi=
der
that they know enough about ESI and have received information about it,
although they qualify that the information was little. In turn, most of the
respondents expressed feeling sufficiently prepared to teach CSE content to
their present or future students. However, there is still a percentage of
teachers who consider that they know nothing about CSE, have not received
information about it and do not feel prepared to teach it. Finally, almost a=
ll the
participants consider it important to teach CSE. This shows that despite its
progress, there is still much to be done in teacher training institutes for =
the
effective implementation of CSE.
1. =
INTRODUCCIîN
En Argentina la Educaci—n Sexual
Integral (ESI) es obligatoria en todos los institutos escolares del pa’s des=
de
el a–o 2006, cuando se sancion— la ley 26.150. Dicha normativa establece que
los contenidos impartidos deben ser acordes a la edad y deben atravesar toda=
s
las ‡reas curriculares. Adem‡s, el car‡cter integral de la ley alude a un
abordaje de la sexualidad que trascienda el car‡cter biomŽdico o moralizante
para incorporar las dimensiones hist—ricas, culturales, psicol—gicas, afecti=
vas
y Žticas implicadas en ella (Morgade &
Fainsod, 2015). Cabe aclarar que la expansi—n de la ESI se ha llevado a cabo
paulatinamente, entendida como un proceso que debe ser acompa–ado por distin=
tos
agentes sociales y por ello, tanto su implementaci—n eficaz como la adopci—n
del enfoque integral (Godoy, 2021), =
aœn
no se han llevado a cabo de manera completa. En efecto, si bien la ESI ha
complejizado los aspectos que componen la sexualidad, todav’a queda mucho po=
r
trabajar, por ejemplo, en lo que refiere a los an‡lisis de gŽnero y los
estudios queer (Faur, 2018). De manera que, se destaca la importancia de
concebir a la Educaci—n Sexual Integral como un proceso en construcci—n, y n=
o
como un proyecto acabado, por ende es necesario realizar investigaciones sob=
re
su implementaci—n y los posibles obst‡culos que ella presenta para poder
superarlos.
Cabe destacar qu=
e,
en algunos institutos escolares la educaci—n sexual se implementaba desde an=
tes
del surgimiento de la ley 26.150, pero el sentido primordial que ten’a era
preservar el orden social de gŽnero establecido (Morgade, 2001). Por eso, un=
o
de los obst‡culos que hacen a la falta de implementaci—n de la Educaci—n Sex=
ual
Integral en las escuelas son las tensiones docentes, entre las cuales aœn se
hacen presentes aquellas que tienden a un sentido normativo de los gŽneros y
las sexualidades (Morgade & Fainsod, 2015). En consecuencia, dicho senti=
do
normativo tiene efectos en el proceso de construcci—n de la masculinidad, ya
que se transforma en un dispositivo de poder que orienta a la producci—n soc=
ial
de varones cisgŽnero heterosexuales. De all’ la importancia de la correcta
implementaci—n de la Educaci—n Sexual Integral como instrumento que abre las
posibilidades de aceptaci—n de las diferencias propias y ajenas, potenciando
una contra pedagog’a de la crueldad sin reducirse a un sentido normativo (Serra, 2021).
Pero, ÀC—mo modificar el
significado intr’nseco biol—gico normativo de la educaci—n sexual promovida
desde hace tanto tiempo en las escuelas? Pues, desde una correcta formaci—n
docente en educaci—n sexual que promueva su car‡cter integral. Esto se ha
convertido en una demanda social y acadŽmica desde los docentes en formaci—n=
ya
que, por ejemplo, en el Encuentro de Estudiantes de los Profesorados de Biolog’a desarrollado=
en
el marco de las XIV Jornadas Nacionales y IX Congreso Internacional en
Ense–anza de la Biolog’a en Argentina, se abordaron tem‡ticas como la Educac=
i—n
Sexual Integral, en la cuales los estudiantes del profesorado resaltaban la
necesidad de una ense–anza con perspectiva de gŽnero para superar el modelo =
de
transmisi—n biomŽdica, as’ como tambiŽn remarcaron la necesidad de un aborda=
je
transversal de estos contenidos con enfoque interdisciplinario. Adem‡s,
manifestaron la falta de espacios de formaci—n en las instituciones, el acot=
ado
abordaje de contenidos con perspectiva de gŽnero en la formaci—n inicial, la
predominancia del enfoque biomŽdico y la responsabilidad que se les otorga c=
omo
docentes de Biolog’a cuando se aborda la tem‡tica (Garc’a Fuentes et al=
i>.,
2022). Por otro lado, los docentes de esta ‡rea tambiŽn expresaron que la
informaci—n recibida en el profesorado que excede la dimensi—n biomŽdica fue=
en
materias del bloque pedag—gico, y aun as’, fue recibida de forma incompleta =
en
pocas clases o talleres impulsados por equipos docentes particularmente
interesados en la tem‡tica. Lo que evidencia que este tipo de conocimiento
puede quedar fuera de la ense–anza segœn el interŽs del docente, hecho que n=
o
sucede con otras tem‡ticas. Por eso, los docentes sostienen la importancia d=
e
la inclusi—n de la Educaci—n Sexual Integral en el plan de estudios de forma
institucional (Grotz et al., 2020).
Sin embargo, la
falta de formaci—n sobre Educaci—n Sexual Integral, que por su car‡cter
integral deber’a abarcar los profesorados de todas las ‡reas, no se limita a=
l
profesorado de Biolog’a como fue mencionado anteriormente. Otro ejemplo de l=
a
falta de formaci—n en ESI se evidenci— en los profesorados de Educaci—n F’si=
ca
de Argentina. En ellos, los docentes manifestaban la falta de conocimiento
sobre el abordaje y el enfoque de la Educaci—n Sexual Integral que se
convert’an en resistencias a la implementaci—n de la ESI en las escuelas, en=
su
mayor’a relacionadas con cuestiones de gŽnero. Lo que demostr— la necesidad de modificar supuestos
sobre el cuerpo, el gŽnero y el sentido de la Educaci—n F’sica desde el
profesorado (Marozzi et al., 2020). De hecho, un an‡lisis del program=
a
de Educaci—n F’sica de la Universidad de C—rdoba, Argentina, demostr— la fal=
ta
del enfoque de gŽnero. Sin embargo, en entrevistas con docentes y estudiante=
s
del mismo estudio, se evidenci— la presencia de situaciones relacionadas con=
la
ESI en el aula. Por eso, se hace necesaria la formaci—n adecuada de los
docentes y la inserci—n de la perspectiva de gŽnero en la formaci—n (P‡ez, 2021) para despuŽs responder a
dichas situaciones. Un estudio similar fue realizado en el an‡lisis del plan=
de
estudios de la carrera de Educaci—n F’sica en la Universidad Nacional=
de
La Plata, Buenos Aires, Argentina. A partir del cual tambiŽn se evidenci— la
falta de formaci—n sobre ESI y perspectiva de gŽnero (Lapuente Romero & =
De
Pedro, 2020).
En relaci—n con lo anterior,
diferentes estudios han demostrado que los docentes en formaci—n o
recientemente recibidos continœan manifestando la falta de informaci—n sobre
Educaci—n Sexual Integral recibida en los profesorados de Argentina (Faur et
al., 2015; Giachero &
Sueiro, 2018; Klein, 2021). Por ejemplo, el 87 % no cuenta con
capacitaciones especializadas en el tema (C=
h‡vez
Sandoval et al., 2021) y de una muestra de 180 docentes de colegios
pœblicos y privados, un porcentaje nunca recibi— formaci—n en temas de
educaci—n sexual (Manzano Pauta et al., 2015). De manera que, la
insuficiencia de la impartici—n de conocimientos sobre Educaci—n Sexual
Integral en los profesorados obstaculiza la implementaci—n de la misma en la=
s
escuelas, y conlleva a conceptos err—neos de salud sexual (Manzano Pauta =
et
al., 2015). Pues, en el estudio de Ch‡vez Sandoval y colaboradores (2021=
) se
evidenci— que el 55 % de los docentes no posee los conocimientos suficientes=
, y
por eso presentan limitaciones para desarrollar los contenidos, lo que hace =
que
se sientan inseguros (ValdŽs, 2021) por no saber c—mo implementar la Educac=
i—n
Sexual Integral (Giach=
ero
& Sueiro, 2018). A pesar de no haber recibido la correcta formaci—n e=
n
Educaci—n Sexual Integral, los docentes de Educaci—n F’sica en formaci—n y
recientemente recibidos no dejan de solicitarla, resaltando su importancia p=
ara
ampliar derechos y reducir desigualdades en las escuelas (Klei=
n,
2021; P‡ez, 2021).
La formaci—n docente est‡ compues=
ta
por diferentes dimensiones que implican tener en cuenta una perspectiva
hist—rica, pol’tica, cultural, institucional y pedag—gica (Morgade & Fainsod, 2015). Por ende, los
conocimientos de los educadores deben ser acordes al entorno social y a la
formaci—n cient’fica, significativa y profesional (Ch‡vez Sandoval et al<=
/i>.,
2021). En este sentido, formar a otros no es solo ofrecer los contenidos dis=
ponibles,
sino tambiŽn generar en el otro la necesidad de reflexionar sobre s’ mismo, =
lo
que implica procesos de desestructuraci—n y reestructuraci—n en funci—n de l=
a
realidad actual (Giach=
ero
& Sueiro, 2018). Es por ello por lo que, la demanda docente de formaci—n=
en
Educaci—n Sexual Integral proviene de la demanda social, necesidades y pedid=
os
de los estudiantes argentinos para que se efectivice la ley 26.150 (Issaly et=
al.,
2021).
A partir de lo
desarrollado, investigaciones previas han demostrado que la formaci—n en el
profesorado tiene un rol en la implementaci—n de la Educaci—n Sexual Integra=
l
en las escuelas, as’ como tambiŽn evidenciaron la falta de formaci—n docente=
en
el tema y la importancia que los educadores le atribuyen a la misma. Sin
embargo, como fue mencionado anteriormente, la implementaci—n de la ESI es u=
n
proceso inacabado, por ende, continœa resultando relevante investigar sobre =
su
implementaci—n. As’ como tambiŽn, relacionar el conocimiento sobre Educaci—n
Sexual Integral de los docentes recibidos y en formaci—n y cu‡nto de este fu=
e
recibido en el profesorado. Adem‡s, establecer si la informaci—n recibida fu=
e
suficiente y la relaci—n de ello con la autopercepci—n de la preparaci—n par=
a
impartir dicho conocimiento. Por eso, el objetivo del presente art’culo fue indagar el
conocimiento sobre Educaci—n Sexual Integral recibido en los institutos de
formaci—n docente de Educaci—n F’sica en Argentina desde la perspectiva de
estudiantes y recientemente recibidos (en los œltimos cinco a–os). El prop—s=
ito
fue sumar evidencia sobre la formaci—n docente en Educaci—n Sexual Integral
para a posteriori impulsar la implementaci—n de la misma en las escuelas. Ca=
be
aclarar que en este estudio se han seleccionado estudiantes y recientemente
recibidos del profesorado y la licenciatura de Educaci—n F’sica pero podr’an
haber sido de cualquier otro profesorado, ya que el car‡cter integral de la =
ESI
destaca que todas las ‡reas deben impartir dicho conocimiento.
2. =
MƒTODO
2.1.
Dise–o y Participantes
Se realiz— un estudio cuantitativ=
o
de tipo descriptivo y de corte transversal (Hern‡ndez et al., 2014)
durante el mes de enero de 2021. En el mismo participaron 146 estudiantes
avanzados y graduados recientes (en los œltimos cinco a–os) de entre 18 y 30
a–os, quienes concurr’an a Universidades y Terciarios en Argentina (en su
mayor’a ubicados en Buenos Aires) especializados en Educaci—n F’sica. Dichos
participantes fueron seleccionados en base a un muestreo por conveniencia co=
n
los siguientes criterios de inclusi—n: ser estudiante o recibido en los œlti=
mos
cinco a–os del Profesorado o la Licenciatura en Educaci—n F’sica en Argentin=
a,
tener entre 18 y 30 a–os y ser hablante nativo del espa–ol. Quienes no
cumplieron estos criterios fueron excluidos de la participaci—n.
2.2.
Material
Se aplic— un cuestionario que
indagaba la formaci—n en Educaci—n Sexual Integral proporcionada en
universidades y terciarios que dictaban la carrera de Licenciatura o
Profesorado de Educaci—n F’sica en Argentina. El cuestionario se envi— a tra=
vŽs
de un formulario de Google que conten’a las siguientes preguntas y opciones =
de
respuestas:
1.  =
; ÀCu‡nto
sabe de Educaci—n Sexual Integral?
Nada / Poco / Suficiente / Mucho
2.  =
; ÀRecibi—
informaci—n sobre Educaci—n Sexual Integral en el profesorado?
S’ / No
3.  =
; En
el caso de haber respondido S’, cree que dicha informaci—n fue:
Poca /
Suficiente / Mucha
4.  =
; ÀSe
siente preparado/a para impartir contenidos de E.S.I. a sus estudiantes
presentes o futuros?
S’ / N=
o
5.  =
; En
caso de haber respondido s’ Àcu‡n preparado se siente?
Poco
preparado/a / Suficiente preparado/a / Muy preparado/a
6.  =
; ÀLe
parece importante ense–ar Educaci—n Sexual Integral?
S’
/ No
2.3.
Procedimiento
Todos los participantes fueron
advertidos del car‡cter an—nimo y voluntario de la investigaci—n, y prestaro=
n
su consentimiento. Por otra parte, se les inform— de la posibilidad de
interrumpir o abandonar la evaluaci—n en cualquier momento. Luego completaro=
n
el cuestionario y lo enviaron. Finalmente se realiz— un an‡lisis estad’stico
utilizando el programa de hojas de c‡lculo del software Microsoft Excel. A
partir del cual se organiz— la informaci—n llevando a cabo un an‡lisis
estad’stico univariado para medir las variables en escala nominal y describi=
r
los resultados segœn el porcentaje de elecci—n de respuesta a cada pregunta.=
3. =
RESULTADOS
El objetivo del presente art’culo fue indagar el con=
ocimiento
sobre Educaci—n Sexual Integral recibido en los institutos de formaci—n doce=
nte
de Educaci—n F’sica en Argentina desde la perspectiva de estudiantes y docen=
tes
recientemente recibidos (en los œltimos cinco a–os). El prop—sito fue realiz=
ar
un estudio piloto que sume evidencia sobre la formaci—n docente en Educaci—n
Sexual Integral de un nœmero limitado de personas y un lugar espec’fico, par=
a a
posteriori impulsar la implementaci—n de la misma en las escuelas. As’ como
tambiŽn, realizar una relaci—n en=
tre
el conocimiento sobre Educaci—n Sexual Integral de los docentes recibidos y =
en
formaci—n y cu‡nto de este fue recibido en el profesorado. Adem‡s, establece=
r
si la informaci—n recibida fue suficiente y la relaci—n de ello con la
autopercepci—n de la preparaci—n para impartir dicho conocimiento. Con este =
fin,
se les solicit— a 146 estudiantes y recientemente recibidos del profesorado =
o
la licenciatura de Educaci—n F’sica que respondieran un cuestionario =
que indagaba la formaci—n en Educaci—n Sexual Integ=
ral
proporcionada en universidades y terciarios en Argentina (en su mayor’a
ubicados en Buenos Aires) especializados en Educaci—n F’sica.
Los resultados demostraron que, e=
n
la pregunta referida a cu‡nto sab’a cada participante de Educaci—n Sexual In=
tegral,
el 60.27% considera saber lo suficiente, el 27.40% manifiesta saber poco,
mientras que el 10.27% comunica saber mucho y el 2.05% nada (Figura 1). A su
vez, el porcentaje de participante=
s que
recibi— informaci—n sobre ESI en el profesorado es del 62.33% mientras que e=
l
37.67% refiri— no haber recibido (Figura 2). Respecto a cuantificar la canti=
dad
de informaci—n recibida en el profesorado, el 50.52% de las personas
manifestaron que fue poca, el 38.14% consider— que fue suficiente y el 11.34=
%
que fue mucha (Figura 2).
Respect=
o a
los resultados sobre la autopercepci—n de la preparaci—n de los futuros y
recientes docentes de Educaci—n F’sica de Argentina, las respuestas demostra=
ron
que el 68.49% respondi— afirmativamente y el 31.51% neg— sentirse preparado
para impartir dicho conocimiento a sus alumnos presentes o futuros (Figura 3=
).
En lo que refiere a cu‡n preparado se sienten el 57.18% expres— sentirse
suficientemente preparado, el 35.17% se siente poco preparado y el 7.65% de =
los
encuestados se siente muy preparado (Figura 3). Finalmente, en los resultados de la pregunta
referida a si los participantes consideran importante ense–ar ESI, se demost=
r—
que el 99.32% afirma que lo es.
Figura=
3. Porcentaje de la poblaci—n que se siente preparad=
o/a
para impartir contenidos de ESI a sus estudiantes presentes o futuras
(izquierda), y en caso de haber respondido SI Àcu‡n preparado se siente? (derecha).
4. =
DISCUSIîN
Los resultados demostraron que, l=
a
mayor’a de los participantes consideran saber lo suficiente sobre Educaci—n
Sexual Integral a diferencia de los resultados arrojados por Ch‡vez Sandoval=
y
colaboradores (2021) donde solo el 45% de los participantes acept— tener
conocimientos b‡sicos de ESI. As’ como tambiŽn se oponen a los resultados de
ValdŽs (2021) y Faur et al. (2015), donde la mayor’a de los docentes =
no
ten’an los conocimientos suficientes. A su vez, la mayor’a de los participan=
tes
manifestaron haber recibido informaci—n sobre ESI en el profesorado, lo que
tambiŽn difiere de estudios anteriores, como el de Ch‡vez Sandoval y
colaboradores (2021), ya que estos œltimos manifestaron que el 87% de sus
participantes no contaba con capacitaciones especializadas en ESI. Lo que
tambiŽn puede demostrar un avance en la impartici—n de dichos conocimientos =
en
el profesorado. A su vez, la mayor parte de los encuestados expres— sentirse
suficientemente preparado para ense–ar contenidos de Educaci—n Sexual Integr=
al
a sus alumnos presentes o futuros. Lo anterior puede deberse a que, en este
caso, se trata de un estudio piloto con un limitado nœmero de participantes
estudiante y docentes recientemente recibidos del ‡rea espec’fica de Educac=
i—n
F’sica en un lugar limitado, centrado mayormente en Buenos Aires, Argentina,=
a
diferencia de los otros estudios, o tambiŽn puede evidenciar un avance en la
formaci—n docente respecto a la ESI. Para comprobar lo anterior ser’a
interesante que futuras investigaciones realicen una comparaci—n entre
profesorados de distintas ‡reas, o bien que se lleve a cabo una encuesta pre=
via
que mida el conocimiento de cada participante en el tema, ya que habŽrselo
solicitado segœn su autopercepci—n pudo ser una limitaci—n en este estudio.
Otra de las limitaciones del estudio fue no haber indagado la ubicaci—n
espec’fica y el nombre de cada instituci—n para realizar comparaciones intra=
e
interzonal e institucional.
Si bien la mayor’a de los
participantes manifestaron haber recibido ESI en el profesorado, consideraro=
n
que la misma fue poca. Estos resultados se asemejan a los de investigaciones
previas (Garc’a Fuentes et al., 2022=
; Klein,
2021) que manifestaron la insuficiente formaci—n en ESI, espec’ficamente el
acotado abordaje de contenidos con perspectiva de gŽnero y la predominancia =
del
enfoque biomŽdico. Lo que demuestra posteriormente las resistencias de los
docentes para aplicar contenidos sobre ESI, espec’ficamente los que respecta=
n a
cuestiones de gŽnero, producto de la falta de conocimiento sobre su abordaje
(Marozzi et al., 2020), por eso se destaca la urgencia de la perspect=
iva
de gŽnero en la formaci—n docente (P‡ez, 2021).
Finalmente cabe destacar que, aun=
que
no fue la mayor’a, s’ existi— un porcentaje de docentes actuales y futuros q=
ue
consideran no saber nada sobre Educaci—n Sexual Integral y una alta cantidad
que ha comunicado no recibir informaci—n sobre el tema en el profesorado
(37.67%) al igual que se ha demostrado anteriormente (Manzano Pauta et al., 2015). Este hecho puede estar
relacionado con el porcentaje similar de personas que no se sienten preparad=
os
para ense–ar ESI (31.51%). En este sentido, ValdŽs (2021) tambiŽn se–al— que
los docentes se sent’an inseguros para impartir ESI. Esto se correlaciona co=
n
la falta de implementaci—n de la Educaci—n Sexual Integral, ya que la falta =
de
formaci—n se refleja en la escasa participa=
ci—n
de los docentes en el abordaje de la Educaci—n Sexual Integral en sus aulas,=
lo
que lleva a conceptos err—neos de salud sexual (Manzano Pauta, 2015). Por es=
o,
la falta de formaci—n y no sentirse preparados para impartir estos contenido=
s
son considerados obst‡culos en la implementaci—n de la ESI en las escuelas <=
/span>(Giachero & Sueiro, 2018).
Aunque resulta esperanzador que casi el total de los participantes manifesta=
ron
que consideran importantes ense–ar Educaci—n Sexual Integral, porque demuest=
ra
el interŽs de los docentes en formarse en ello. Estos resultados concuerdan =
con
los realizados anteriormente por P‡ez (2021) y Klein (2021).
5. =
CONCLUSIONES
Concluyendo, si bien la mayor’a d=
e
los participantes saben lo suficiente sobre ESI, recibieron informaci—n en e=
l
profesorado, se sienten suficientemente preparados para impartir dicho
conocimiento y consideran que ense–ar ESI es importante. TambiŽn es destacab=
le
que la mayor’a manifest— que la informaci—n recibida fue poca y aunque, en
menor porcentaje, continœan habiendo docentes que consideran no saber nada
sobre ESI, no haber recibido informaci—n sobre la misma en el profesorado y =
no
sentirse preparados para impartirla a sus alumnos. Entonces, el prop—sito de
este estudio piloto de sumar evidencia sobre la formaci—n docente en Educac=
i—n
Sexual Integral para a posteriori impulsar la implementaci—n de la misma en =
las
escuelas se ha logrado. Y dicha evidencia ha demostrado que, comparado con
investigaciones anteriores, hubo avances en el cumplimiento de la ley 26.150=
ya
que se implement— en mayor medida la Educaci—n Sexual Integral en los
profesorados de Educaci—n F’sica de Argentina, lo que podr’a dar lugar a un
aumento de la implementaci—n de la misma en las escuelas. Aunque, tambiŽn se=
ha
demostrado que continœa habiendo trabajo por hacer para lograr la eficaz y
eficiente impartici—n de conocimientos sobre Salud Sexual Integral. Entendie=
ndo
la implementaci—n de la ESI como un proceso, se evidencia su avance pero se
impulsa a la formaci—n docente a seguir trabajando en la misma, informando a
los docentes para a posteriori mejorar la calidad de vida f’sica y mental de
los ni–os y adolescentes.
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