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De
coincidencias y peculiaridades: conversaciones con Ana Buriano
Of Coincidences and Peculiarities: conversations with Ana Buriano
De coincid�ncias e peculiaridades: conversas com Ana Buriano
Erika Pani
El Colegio de MŽxico, MŽxico
epani@colmex.mx
Palabras=
clave: Ana Buriano. Historio=
graf’a.
Conservadurismo. Siglo XIX.
Key words: Ana Buriano. Historiog=
raphy.
Conservatism. Nineteenth Century.
Resumo: Neste texto abordo, a partir de uma perspectiva
pessoal, a trajet—ria de Ana Buriano, como diret=
or da
biblioteca do Instituto Mora e como historiador do conservadorismo. Reviso
brevemente algumas das contribui�›es centrais de seu importante livro Nav=
egando
en la borrasca. =
Construir la naci—n de=
la fe
en el mundo de la impiedad. Ecuador,
1860-1875, que renovou as conversas sobre a hist—ria das ideia=
s
pol’ticas e das rela�›es Igreja-Estado na AmŽrica Latina: sua an‡lise da
complexa intera�‹o entre ideias e pr‡xis e sua avalia�‹o do peso dos modelos=
e
conex›es hispano-americanas nos processos hist—ricos do continente.
Palavras-chave: Ana Buriano. Historiografia.
Conservadorismo. SŽcolo Dezenove.
Recibido: 15.03.2022 &=
nbsp;
Aceptado: 25.04.2022
1. Intro=
ducci—n=
*
Ana Buriano nos dej—,
demasiado pronto, el 7 de febrero de 2019. Su ausencia pesa sobre el gremio =
de
los historiadores en MŽxico, a quienes hace mucha falta. Por eso agradezco e=
l
poder escribir estas l’neas, como parte del merecido homenaje que organizaro=
n,
en febrero 2022, los colegas del Seminario permanente de historia pol’tica, =
la
Universidad de Cuenca, la Universidad Central de Ecuador y la Pontificia
Universidad Cat—lica del Ecuador. El texto, muy breve, pretende reflejar
algunas de las formas en que el interactuar con Ana Ðcon su trabajo y con su
persona-- invita no s—lo a repensar los nudos que amarra la historia y c—mo
podemos acercarnos a ellos para desenredarlos, sino tambiŽn a reflexionar so=
bre
nuestro papel como historiadores que nos acercamos al pasado con un bagaje d=
e
experiencias, una postura ideol—gica Ðm‡s o menos arraigadaÑ y una visi—n de
futuro. Tenemos, de Ana Ðde sus textos, de sus conversaciones, de su
trayectoria-- mucho que aprender.
2.
En la biblioteca de Ana
Conoc’ a Ana en 1996, =
cuando
era la maravillosamente competente directora de la biblioteca del Instituto
Mora, instituci—n a la que me incorporŽ, ese a–o, como investigadora. Pocas
cosas son tan œtiles a los investigadores como un bibliotecario que conoce s=
u
acervo y los dispositivos para sacarle provecho. Fue gracias a Ana que descu=
br’
el fondo de JosŽ Ignacio Conde, una rica colecci—n de publicaciones mexicana=
s
del siglo XIX, que incluye numerosos folletos de dif’cil acceso: un verdader=
o
tesoro para quienes se interesan en las historias del impreso, de las ideas =
y
de la cultura pol’tica decimon—nicos. El profesionalismo, ‡nimo y buen humor=
de
la directora de la biblioteca, su comprensi—n y respeto por el trabajo de
investigadores y bibliotecarios, as’ como su solidaridad y buena disposici—n
permeaban en todo el personal de la biblioteca que, en el 2003, se bautiz— c=
on
el nombre del connotado historiador mexicano Ernesto de la Torre Villar.
Todav’a hoy, el legado Ðla escuelaÑde Ana est‡ presente y contribuye a hacer=
de
esta biblioteca uno de los espacios m‡s agradables y productivos para realiz=
ar
las labores del historiador.
Por otra parte, tengo =
para m’
que el ojo y el tino de la bibliotecaria, su concepci—n de la informaci—n co=
mo
abarcable y recuperable cuando est‡ ordenada, influy— en el trabajo hist—ric=
o
de Ana, desde su elecci—n, para la tesis doctoral, del ÒconservatismoÓ como
categor’a anal’tica Ðinspirada en la Lista de encabezamientos de materia
para la Biblioteca Nacional de MŽxico de Gloria Escamilla (2003, p. 29)-=
-, hasta
sus trabajos sobre la prensa ecuatoriana (2011; 2018), que exigieron superar=
la
distancia a travŽs de la colaboraci—n y la tecnolog’a Ðque no era tan eficaz=
en
la transmisi—n como lo es hoyÐ, as’ como la construcci—n de un acervo y su
sistematizaci—n. Los resultados de este esfuerzo pintan el panorama de las
publicaciones peri—dicas de una Žpoca. El an‡lisis de Ana nos indica la puer=
ta
para poder adentrarnos en sus contenidos e identifica los intereses,
ambiciones, esperanzas y temores que movieron a los art’fices de estas
publicaciones, los conflictos que animaron sus debates y las tensiones que
atravesaron sus debates. Sus trabajos ponen de manifiesto que las redes,
intercambios y polŽmicas que articulan estas publicaciones son tan sugerente=
s
como el contenido doctrinario de sus textos.
3.
Historiadora del conservadurismo en AmŽrica Latina
Como directora de la
biblioteca del Instituto Mora, Ana combinaba una enorme generosidad y un tra=
to
afable con una notable discreci—n. Yo sab’a que formaba parte del exilio
sudamericano de los setentas y ochentas en MŽxico, mismo que tanto hab’a
aportado al mundo acadŽmico mexicano y sobre cuyas experiencias y repercusio=
nes
se reflexionaba y escrib’a, con mucho provecho, en nuestra instituci—n. No
supe, sin embargo, sino hasta despuŽs de su muerte, de su militancia Ðque tu=
vo,
adem‡s, una significativa dimensi—n familiar--, ni de su periplo por la Uni—=
n
SoviŽtica, Cuba y Nicaragua, ni de lo largo y esforzado de su carrera
acadŽmica. Sab’a que, adem‡s de estudiar los exilios, trabajaba la pol’tica =
del
Ecuador del siglo XIX, pero no ten’a muy claro el enfoque que daba a estos
estudios. Nuestras conversaciones, m‡s bien breves, versaban las m‡s veces
sobre mis investigaciones. La tesis doctoral que realizaba entonces se centr=
aba
en los colaboradores mexicanos del imperio de Maximiliano, entre los que me
resist’a a ver ÒconservadoresÓ. Los comentarios de Ana suger’an profundizar =
en
las fuentes, ampliar la discusi—n Ðque no querella-- historiogr‡fica y no
imponer categor’as de an‡lisis, como la de ÒliberalÓ, que yo insist’a en
utilizar para describir a todos los personajes que estudiaba. Perd’ yo: Ana
ten’a, sobre conservadores y conservadurismos, las ideas bastante m‡s claras=
y
fundamentadas que yo; desafortunadamente, no las ponderŽ lo suficiente.
Cuando apareci— Nav=
egando
en la borrasca en 2008 marc— un hito historiogr‡fico y represent—, para =
m’,
una sacudida. A pesar de las intervenciones notables de historiadores como
Charles Hale y Natalio Botana, de las de la Ònueva historia pol’ticaÓ (Marce=
llo
Carmagnani, Fran�ois Xavier Guerra, Hilda Sabato y sobre todo quiz‡, para el
caso mexicano, El’as Palti (1998)) y de investigaciones que renovaban la
historia de la Iglesia y de la religi—n (William Taylor, Roberto di Stefano =
y Brian
Connaughton, que fungi— como director de la tesis de Ana), la conversaci—n
sobre las ideas pol’ticas en el XIX latinoamericano segu’a dominada por el
enfrentamiento, retratado como maniqueo, entre liberalismo y conservadurismo=
.
La mayor’a de los estudios se centraba en ideas que a menudo aislaba del
discurso contencioso que las enunciaba y ambas corrientes ideol—gicas eran
interpretadas como congruentes y cerradas, producto de una realidad europea =
y
por lo tanto refractarias a la latinoamericana. Las m‡s veces, el liberalism=
o,
como apuesta idealista y progresista por el futuro, interesaba m‡s a los
estudiosos que su rival. De este modo, al conservadurismo, salvo excepciones
notables, le sobraban detractores y apologistas y le hac’an falta historiado=
res.
Los estudiosos segu’amos atorados en ciertos lugares comunes y el interŽs en
los conservadurismos se fincaba de la simpat’a o el rechazo Ðo, cuando m‡s, =
en
el esfuerzo por tratar de entender al enemigo.
El libro de Ana Burian=
o
mostr— que otro camino era posible, un camino a un tiempo m‡s ancho y menos
predecible. Su contribuci—n no se limit— a evitar enredarse en las polŽmicas
estŽriles heredadas de las estructuras historiogr‡ficas; m‡s productiva
result—, sin duda, su decisi—n de vincular ideas y praxis, sin
simplificar ni aquellas ni Žsta, para rese–ar el conservadurismo en acci—n. =
En
muchos sentidos, el cambio de t’tulo de la tesis al convertirse en libro
ilustra este importante ajuste en el enfoque. La perspectiva y categor’as
anal’ticas que estructuran Navegando estaban ya en el trabajo doctora=
l:
su interŽs en el concepto de Òhegemon’aÓ, no como consenso sino como un Òcam=
po
de lucha, de discusi—n, de negociaci—nÓ, mediado por las coincidencias
ret—ricas y simb—licas de una cultura pol’tica instrumentada por las Žlites
(2003, pp.27-29). El Žnfasis del libro, sin embargo, es distinto: no ocupan =
el
centro del escenario ÒLos conservadores ecuatorianosÓ, sino los desaf’os que
enfrentaron quienes, entre 1860 y 1875, timonearon el que sent’an era el muy
endeble barco de la patria, azotado por la tormenta de la impiedad, el desor=
den
de la demagogia y las amenazas externas.
As’, Ana estudi— la ma=
nera en
que estos pol’ticos ecuatorianos adaptaron y manipularon discursos y
principios; analiz— las alianzas y enfrentamientos que pautaron la puesta en
marcha, consolidaci—n y resquebrajamiento de un proyecto de Estado
Òultramontano y modernizadorÓ, de la mano de Garc’a Moreno, cuyo actuar la
autora delinea y pondera, sin permitir que distraiga la dram‡tica y colorida=
Ðy
por lo tanto avasalladoraÐ historia de vida del Òvengador y m‡rtir del derec=
ho
cristianoÓ. Navegando no se queda en lo que estos conservadores Ðque =
se
dec’an liberalesÑ dec’an y escrib’an. Revela las formas en que, en coyuntura=
s
particulares Ðlos procesos constitucionales, las elecciones, los debates en =
la
prensaÐ, su ideario se construy— y transform—, as’ como la manera en que sus
art’fices intentaron traducirlo en pol’tica.
No me atrevo a hablar =
de las
posturas pol’ticas de Ana, pero me resulta notable que, dada la densidad de =
su
experiencia previa Ðque yo desconoc’a en el momento de esa primera lecturaÐ,=
y
tras haber examinado, en su tesis de licenciatura, defendida en 1983, el gol=
pe
de estado que diez a–os antes la hab’a obligado a abandonar su pa’s, emprend=
iera
una investigaci—n doctoral sobre el Ecuador que el gobierno consagrara al
Sagrado Coraz—n de Jesœs. Esto contribuy— sin duda a las virtudes de un estu=
dio
que puso de manifiesto la complejidad y pertinencia de acercarse al Ecuador,
considerado simplemente como objeto de estudio, sin ser su historia un pasad=
o
nuestro, abigarrado, polivalente y conflictivo, del que el historiador debe
construir un relato m‡s o menos coherente para el ÒnosotrosÓ al que hay que
decir de d—nde venimos y a d—nde vamos.
La propuesta de Ana Bu=
riano
en este libro permit’a destrabar algunos de los problemas que encorsetan aœn=
a
la historia de las ideas: el pensar en ideolog’as que son coherentes y
estables, que surgen pr‡cticamente de una pieza de la cabeza m‡s o menos bie=
n armada
de algœn ide—logo, que pueden encasillarse en categor’as r’gidas y muchas ve=
ces
planas, como ÒmodernidadÓ o Òtradici—nÓ, a pesar de ser incapaces de encapsu=
lar
la complejidad de la sociedad y lo contencioso de la pol’tica. Navegando<=
/i>
se centra en las iniciativas, estrategias y pragmatismo de Garc’a Moreno y s=
us
colaboradores, en sus esfuerzos por fincar en un catolicismo ultramontano Ðy=
en
el respaldo del Papa-- la legitimidad del rŽgimen y engendrar a travŽs de Žl=
un
sentido de pertenencia nacional, dentro de una sociedad que percib’an estaba
constantemente amenazada por la disgregaci—n y por la agresi—n de las potenc=
ias
vecinas.
Al mismo tiempo, el go=
bierno
conservador aprovech— las fracturas de la instituci—n eclesi‡stica para
utilizar como agentes a los religiosos extranjeros que inmigraron al Ecuador=
, y
deb’an ÒcivilizarÓ a sus ciudadanos y disciplinar a al clero local. Recurri=
r’a
tambiŽn, de forma estratŽgica, a ciertos elementos de la pol’tica moderna pa=
ra
afianzar su dominio: la educaci—n popular, la ciudadan’a y las elecciones, l=
a
opini—n pœblica. El an‡lisis que realiza Ana de estas ideas en acci—n, dentr=
o
de un rŽgimen autoritario y represivo al tiempo que cambiante, modernizador =
y
aglutinador de actores diversos, quiebra toda interpretaci—n monol’tica.
Otra deuda que tengo c=
on el
trabajo de Ana es con su fŽrtil pensar a AmŽrica Latina como espacio de la
historia. Acostumbrada a mirar al norte desde MŽxico, el oponer a una comuni=
dad
cultural y espiritual al Caliban materialista me parec’a poco convincente.
AmŽrica Latina, cre’a, era producto m‡s de la aspiraci—n que de v’nculos
reales. Los trabajos de Ana sobre coyunturas particulares del siglo XIX
muestran lo contrario. Analiza un caso supuestamente excepcional --el Ecuado=
r,
Ònaci—n de la feÓ, armada en contra del Òliberalismo rampanteÓ-- durante un
periodo cr’tico, en el que se fragua, precisamente, el concepto de ÒAmŽrica
LatinaÓ, por un lado para legitimar el imperialismo francŽs, por el otro com=
o
base de un frente comœn en contra de un expansionismo europeo renovado (Goba=
t,
2013). Su trabajo pone de manifiesto el impacto que tuvieron, para bien y pa=
ra
mal, los modelos latinoamericanos y la importancia de vecindades, intercambi=
os
y conexiones.
Dentro de la misma l’n=
ea,
explora c—mo los intereses econ—micos moldearon la actividad diplom‡tica de
Francisco de Paula Pastor, mexicano que fungi— como representante de Ecuador=
en
MŽxico (2010) y los ideales republicanos que animaban a Nicol‡s Corpancho,
sobre quien, me temo, ya no lleg— a publicar. Es especialmente ilustrativo s=
u
estudio sobre el coqueteo de Garc’a Moreno con la Francia imperial, con la
esperanza de establecer en Ecuador un protectorado, en tŽrminos similares a =
los
del imperio de Maximiliano en MŽxico, para poder proteger as’ a la dŽbil
naci—n, de la posibilidad tanto del ataque como del contagio de una Colombia
turbulenta y expansionista (2015). Su obra muestra tambiŽn las posibilidades=
de
comparaci—n sistem‡tica que son tan dif’ciles Ðpor exigir un manejo excepcio=
nal
de bibliograf’as nacionales distintasÑ pero tan œtiles.
Como bibliotecaria, co=
mo
colega, como historiadora, Ana abon— generosamente a la conversaci—n
historiogr‡fica en MŽxico y AmŽrica Latina. Parti—, sin duda, demasiado pron=
to,
pero con lo mucho que nos dej—, seguir‡ con nosotros durante mucho tiempo.
Referencias
Buriano,
A. ÒLos conservadores ecuatorianos, 1860-1875. Un proyecto de consolidaci—n
estatal: de las hegemon’as compartidas a los l’mites y las decepcionesÓ, Tes=
is
(Doctor en Historia), Universidad Nacional Aut—noma de MŽxico, 2003.
_________. El Òesp’rit= u nacionalÓ del Ecuador cat—lico: art’culos selectos de El Nacional, Ciudad de MŽxico: Instituto de Investigaciones Dr. JosŽ Mar’a Luis Mora, 2011.<= o:p>
_________. Navegando e=
n la
borrasca. Construir la naci—n de la fe en el mundo de la impiedad. Ecuador,
1860-1875, Ciudad
de MŽxico: Instituto de Investigaciones Dr. JosŽ Mar’a Luis Mora, 2008.
_________. ÒEntre el
protectorado y la Repœblica del Sagrado Coraz—n: el Ecuador garciano,
1860-1875Ó, Historia Mexicana, 65:2, 2015, pp.561-597.
_________.
Panor‡mica de la prensa en el Ecuador garciano. Construcci—n y
cuestionamiento de una legitimidad pol’tica, 1860-1875, Ciudad de MŽxico:
Instituto de Investigaciones Dr. JosŽ Mar’a Luis Mora, 2018.
Buriano,
A. y Araceli Medina Ch‡vez, ÒEn las redes del agio y la diplomacia: Francisc=
o
de Paula Pastor, representante de Ecuador en MŽxico (1832-1864)Ó, Revista
mexicana de pol’tica exterior, 88, 2010, pp.133-164.
Palti,
J.E. La pol’tica del disenso. La ÒpolŽmica en torno al monarquismoÓ (MŽxi=
co,
1848-1850)É y las apor’as del liberalismo, Ciudad de MŽxico: Fondo de
Cultura Econ—mica, 1998.
* Agradezco
a los organizadores del coloquio anual de Historia Trayectorias. Un Homenaje=
a
Ana Buriano y en especial a Luis Esteban Vizuete, en haberme invitado a participar en este
interesante encuentro y ahora en esta publicaci—n, aunque sea con un texto t=
an
personal e informal.